AVESTRUCES

 

G. Belay.- EA1RF.

8/06/14

 

¿Cuál es el problema: que las cagadas de la Junta Directiva de la Unión de Radioaficionados Españoles sean conocidas, especialmente cuando afectan a terceros o pueden ser presuntos delitos o esconder la cabeza en un agujero, como las avestruces, y pretender que allí no ha pasado nada?

Todo dirigente trata de que sus cagadas y más si son reiteradas y pueden constituir un presunto delito no sean percibidas, no se conozcan, no se divulguen… es un tic generalizado en los políticos. Vamos, un día de estos Rajoy nos dirá sin cortarse un pelo que Bárcenas nunca fue tesorero ni senador del PP, y el dinero que tenía en Suiza no salió de las arcas de su partido; y más de uno ya se lo está creyendo. Pero las cagadas huelen, apestan, los administrados tienen derecho a saber qué es lo que se hace en su nombre y la actual JD de la URE se ha distinguido por su empecinamiento en la venganza hacia aquellos que les precedieron en los cargos o simplemente le estorban (ahora le toca el turno al presidente de la Sección de Algeciras, que no “come” en la mesa del flamante vicepresidente), luego es natural que esas constantes cagadas terminen por conocerse y divulgarse, por más que les pese. Y tampoco es cuestión de que aquello que se escribe en un foro sea más o menos restringido, ya que entre 8.000 socios siempre habrá unos cuantos dispuestos a eso de “copiar y pegar”, y seguidamente divulgar los contenidos. Si me llegan cartas de ida y vuelta entre dirigentes de la URE ¿por qué no me van a llegar tramos enteros de los debates bizantinos de un foro? Tampoco arregla el asunto que otros sean incapaces de escribir cuatro letras sin recordar mi mandato y culparme de todas las desgracias, olvidando qué había cuando llegué y qué quedó cuando me fui.

Si el “caso Cruz Roja” está poco a poco poniéndose al rojo vivo (y nunca mejor dicho) ante la evidencia de que se hayan podido cometer presuntos delitos, el “caso vacaciones” viene a poner en solfa otra de las cagadas que estaban por ahí, flotando, disimuladas, aceptadas de “aquella manera” por aquellos que conocieron los hechos… dicen que en el Congreso de Bilbao, y en la medida que se va divulgando todo el “pollo”, los que nada supieron y lo empiezan a saber ahora, primero dudan de que la cuestión sea cierta, luego dudan de que muchos de los socios que, lamentablemente están en el paro y sin expectativas de trabajo, hayan pagado un crucero a nadie.

 

 

Porque esa es una cuestión de tacto, de saber hacer, de hacer las cosas sin que resulten tan absurdas, incluso patéticas, como que aquellos socios que están en el paro y satisfacer la cuota de la URE es un sacrificio, paguen unas vacaciones de un tercero. Y si hay dinero para estas frivolidades venimos una vez más a lo de siempre: A pesar de la crisis y de la pérdida de socios, hay superávit, se puede premiar al personal con cruceros marítimos… ¿por qué no se rebaja la cuota? A lo peor lo del superávit no pasa de ser un espejismo contable o los datos que se le entregaron al auditor son tan falsos como lo de que “no hubo modificaciones” en la composición de la directiva.

Hace años y cuando como delegado de Galicia me incorporé a la JD de la URE como vocal nato, me quedé sorprendido porque la asociación que consideraba la “sancta sanctorum” de la radioafición tenía varios empleados y no cotizaba a la SS por ninguno de ellos. Así de sencillo. Y uno de ellos se jubilaba en aquellas fechas y la JD saliente (que presidía García Calles, EA4FQ –qed-) decidió proponerlo para “Botón de Oro”, si bien la AG se opuso y con razón: Había tenido un grave incidente con un socio fundador además de lo absurdo de no satisfacer la SS y luego concederle una recompensa honorífica.

Se tenía por costumbre (inercia de la Dictadura) una “cena de autoridades” a la que solían acudir los mandos de la Cruz Roja y de Protección Civil, siempre militares en la reserva; al director general de Telecomunicaciones también se le invitaba, pero no le cuadraba y mandaba a alguien de su confianza, no sé si un subdirector o el ordenanza. Aquello era una comedia en la que con el dinero de todos se pegaban un homenaje unos pocos… así que nadie de la junta entrante acudió a la cena y los de la saliente decidieron que si la asamblea no concedía el “Botón de Oro”, ellos lo hacían por libre y a las bravas, y en la cena le impusieron el “botón”. Una vez jubilado y una vez que la nueva directiva (presidida por Pérez de Guzmán, EA5AX –qed-) tomó posesión de los cargos, ya nunca más supe de aquel empleado que, sin duda, fue utilizado por unos y otros de forma bochornosa y como arma arrojadiza.

La nueva directiva acordó dar de alta en la SS a todos los empleados y así se hizo.

Cuando en 1985 fui elegido presidente de la URE, al poco tiempo, otro empleado, no de los más antiguos pero sí de la edad precisa, se jubiló, y por raro que parezca nos encontramos con una situación nueva porque nuestro afán era que los servicios de la URE funcionasen y esto obliga a un contacto muy cercano con los empleados, que son la base de todo el tinglado. Así que, hecha la liquidación que le correspondía, decidimos que era merecedor de una atención (modesta) que se le concedió a mayores y en todo caso en metálico, de manera que tal hecho constase en la contabilidad de la asociación en ese y no en otro concepto. Y ya no se volvió a producir ninguna otra jubilación hasta la reciente del que fue secretario administrativo. ¡29 años pasaron!

No cuestionaré la entrega de toda su vida laboral; ni la de él ni la de ninguno/a de sus compañeros/as, tanto veteranos/as como menos veteranos/as. Con todos/as los que estuvieron conmigo he guardado respeto, y les he dicho lo que les tenía que decir cuando fue el caso con la misma naturalidad y libertad con la que hablaban conmigo. Sé, porque equivocándose también se aprende, que llagadas las Navidades esperaban todos un detalle… que pensé que era el adecuado una cena de la directiva con ellos y sus familias. Me equivoqué: Más allá de su mesa de trabajo cada vida es un mundo, como lo son las vidas de los dirigentes, así que vinieron, cenaron, lo agradecieron, pero lo que más les molaba era una “cesta de Navidad”… que para evitar repeticiones de artículos comestibles o bebestibles mejor su importe en metálico. O sea: aprendí a ser pragmático y ellos/as me lo agradecieron.

Si en los tiempos que corremos (de crisis) me hubiese coincidido una jubilación, antes de proceder a gastar el dinero de todos en un homenaje, miraría si tal cuestión estaría en consonancia con las situaciones que, estoy convencido, están viviendo muchos de los socios que aportan su cuota para el mantenimiento de la URE. Optaría por una comida de despedida con los directivos, abonando cada uno su cubierto y a escote el del homenajeado de manera que no le costase ni un céntimo a la URE. Además, fue invitado con su esposa al congreso… que ya era una atención, sin tener que montar algo tan aparatoso como un crucero que suena a una frivolidad que, si lo hubiese deseado, sé que le sobran recursos para sufragárselo.

Es delicado, este asunto, pero no es menos delicada la situación de aquellos socios que están en el paro y, por aquello de la edad media de los aficionados, alguno, o casi todos, sin posibilidad de ver la luz al final del negro túnel del paro. Presidir y ser generoso con el dinero de los demás aparenta paternalismo, pero tal conducta precisa de transparencia y esa transparencia no ha existido. Bueno… la directiva se lo expuso al PLURE y estos lo aprobaron. Sí a todo… ¿Sirve para algo el PLURE? Sí: para hacer más grande el rebaño de avestruces.

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