DEBATE IMPERATIVO
ESTATUTO DE CHICHINABO

 

 

G. Belay.- EA1RF.

23/11/2014

 

 

El secretario general propone un debate imperativo sobre (otra vez) el estatuto de la Unión de Radioaficionados Españoles. Imperativo porque en el borrador los términos son inequívocos de lo que se pretende que asuman los socios que acudan al congreso de Mojácar. Veamos: seguirán, mantendrán, eliminarán, modificarán, seguirá, será, no nombrará… Entonces ¿de qué debatirán los asistentes si ya el promotor del borrador establece premisas imperativas?

Se trata, dice, de construir una serie de departamentos estancos sobre la estructura antigua… ¿Y eso, qué es?

Proponer un debate sobre el estatuto supone dos alternativas: Modificamos el antiguo o hacemos uno nuevo.

Si es lo primero, en vez de establecer premisas imperativas hay que explicar cuáles son las ideas, y capítulo por capítulo entrar en el debate de cómo hay que modificar un artículo para que las ideas encajen. Modificar supone que se trabaja sobre algo que ya existe.

Si lo segundo, hay que hacer una exposición de qué tipo de colectivo se pretende: Confederación, federación o asociación. Y, a partir de ahí crear la idea, y aceptada la idea, comenzar a articularla.

En cualquier caso es tarea lenta y difícil, y lo que ahora mismo se pretende es justificar que se le ha pedido al socio que colabore (en un congreso de poca asistencia) a resolver todo en una mesa redonda en un par de horas. Como el fracaso está escrito de antemano, el capataz de la sartén tendrá vía libre para, con sus asesores, desarrollar en el post congreso el borrador que piensa que tiene en mente, y digo piensa porque visto lo que dice el borrador, lo que de verdad tiene en mente es una mierda. Y, o la AG en su momento “traga” con el consabido “sí a todo”, o se lo tendrán que comer con patatas. Y esto, en el caso de que logren presentar un proyecto medianamente asumible, que tengo mis dudas.

ERROR A LA VISTA

La estadística de las secciones y consejos con personalidad jurídica propia, que adjunta al borrador, no responde a la realidad. Puede ser un fallo concreto o puede ser falta de comprobación de la documentación de los archivos de la URE. La Sección de Ourense figura como que no tiene personalidad jurídica, cuando fue la primera de toda España que se inscribió en el Registro y le fue aprobado el estatuto convirtiéndose en Unión de Radioaficionados de Ourense. Es, además, de las que tienen patrimonio inmobiliario y renta bastante más allá de las cuotas complementarias de sus socios. Posiblemente la que dispone de más ingresos (socio/rentas) de toda la URE, y de más patrimonio. Salvo el tráfico de QSL, el resto de lo que se trama en la URE no les preocupa, porque al ser asociación con estatuto propio, hagan lo que hagan, vivirán de espaldas a lo que en Madrid se trame.

Es un ejemplo.

ZANAHORIA… Y PALO

Eso de que hay que valorar si las secciones han de tener personalidad jurídica propia, una coña del capataz de la sartén. El patrimonio de la URO se ve y no se toca, señor Pardeiro.

Sobre las dudas que plantea de si esa personalidad jurídica es o no una ventaja, su incapacidad intelectual es tan patente como que más adelante plantea que las secciones de pocos socios no deben de ser suprimidas, porque perderían algunas ventajas que le pudiesen proporcionar los ayuntamientos, que luego, si volviesen a disponer del mínimo de socios exigidos, no recuperarían. Hay que ser un pollino para argumentar una cosa y la contraria y no percatarse de ello. Si las secciones de la URE no pudiesen tener personalidad jurídica propia ¿a dónde iría el patrimonio de los colegas de Ourense? Y, si andando el tiempo se corrigiese esa patochada ¿cómo recuperarían estos colegas su patrimonio?

Queda muy bonito (zanahoria) eso del valor de la sección como núcleo de asociación, amistad y compañerismo, pero ni él ni sus compañeros de directiva están legitimados para siquiera mencionarlo, y ya, en términos generales, el sistema se resiente desde toda la vida, y donde hay 60 acuden 10 a los actos sociales, y no digamos a las asambleas generales que pretende constreñir a 100 miembros tras dar la tabarra con aquello de cada socio un voto. ¿Ya se olvidó? Porque igual da que sean 100, o 300, o 3.000… la clave está en cómo se financia una asamblea general para que todos los socios estén representados en igualdad sin que sean los más pudientes o los de Madrid, los que decidan por el resto. Le falta memoria histórica que yo le aporto: la única vez desde la fundación de la URE que los miembros de la directiva tuvieron que pagarse los gastos del desplazamiento, manutención y alojamiento (Terrassa) sólo acudieron ¡¡¡DOS!!! de los 13 que componían la junta directiva. (Uno de los vicepresidentes que no asistió era Fernando Fernández Martín, ea8ak). El resto se llamó “andana”.

CERCANÍA

Es perfectamente lógico que los dirigentes sectoriales se decanten por la vida local, pues aunque asistan pocos, entre ellos tienen cercanía, la que los actuales dirigentes son incapaces de generar. ¿A qué van a ir a una asamblea, si los votos delegados deciden los debates? ¿Qué confianza pueden tener en una directiva que impone normas por cojones?

¿FORMULA MIXTA?

¿Una fórmula mixta para el régimen de las secciones? ¡Genial! He aquí un ejemplo de burrología: en el estatuto actual se contempla una fórmula mixta de coexistencia de secciones con personalidad jurídica y de las que no; y, a mayores, convenios con otras asociaciones de iguales o parecidos fines. Según parece, el autor de este borrador no se ha leído la normativa actual.

OTRO MANDATO IMPERATIVO

Y resulta que se mantendrán los requisitos para la creación de una sección… pero se eliminarán los requisitos para su disolución. ¿Es que no hay alguien en la directiva que sepa escribir correctamente? Lo que pretende que se eliminen son las condiciones que se exigen para mantenerse como sección, que es un mínimo de socios. Pero claro, la propuesta es imperativa y si es imperativa ¿dónde está el debate o para que pregunta nada si el sistema está ya acordado?

Como Mojácar está en la parte alta, los rebuznos puede que se escuchen en toda la costa. Dicen: queremos dar autonomía a las secciones, y que eso acarrea responsabilidad. ¡Hay que ser muy burro para decir tal cosa! Si se le quiere dar autonomía a una sección sólo cabe una forma: personalidad jurídica propia. Y, si una sección tiene personalidad jurídica propia, los dirigentes responden de sus actos. Pero es que ya hemos visto que este proyecto pretende que las secciones no sean independientes, porque no está claro que eso sea una ventaja… ¿En qué quedamos?

IMPOSIBLE

Y dentro del confuso planteamiento, añade: Las secciones, con el tiempo, tienen un patrimonio y unos derechos adquiridos… y mezcla el usufructo de locales cedidos por los ayuntamientos, con la propiedad de los mismos. Si la sección no tiene personalidad jurídica, los locales que puedan serle cedidos tienen que serlo a nombre de la URE, porque las entidades públicas no pueden establecer convenios de usufructo de bienes con personas físicas para una asociación; es preceptivo que exista la asociación para poder ser receptora del usufructo. Esto sería posible si esa sección tuviese personalidad jurídica propia, en cuyo caso, la URE no tendría nada que rascar. Si el local fuese patrimonio de la sección y no usufructo, a la URE no tiene que preocuparle nada. ¡Ah! Pero resulta que sí, que esa sección tiene que preocuparse de pagar el tráfico de QSL… Pero bueno, si es una sección de la URE sus socios ya pagan entre otros servicios el del tráfico de QSL. ¿Lo van a pagar dos veces?

HACIENDA… SOY YO

Para que los que vayan a Mojácar se hagan más, si cabe, la picha un lío, la URE seguirá recaudando la cuota complementaria, y de lo que perciba, descontará los gastos que genere esa sección… y volvemos al tiempo imperativo (seguirá y descontará). ¡Joder: a ver si me entero!: La URE va a soportar los gastos que genere una sección de pocos socios, de sostenimiento de un local que pueda tener en usufructo o propiedad, recaudará la cuota complementaria y de ella descontará los gastos generados y el tráfico de QSL. Así que considerando que las hay de 8 socios, a 6 €, son 48 € año. Con esto la URE mantendrá abierto un local social para 8 socios (cuando vayan todos) para, previniendo que más adelante puedan volver a ser 25, no pierdan los derechos del usufructo o la propiedad…

Se la están meneando a un muerto. Es ciertamente improbable que la URE, en un futuro próximo, ni medio ni lejano, recupere socios. Incluso en la estructura administrativo/representativo del Estado, se está tratando de unir varios municipios en uno para administrar los gastos, pero en la URE se hacen pajas mentales pensando que volverán los tiempos de los 20.000 socios.

CONSEJOS INÚTILES

Sobre el funcionamiento de los consejos el diagnóstico es radical: falla todo y hay que darles la vuelta como un calcetín. El problema es que al calcetín se le da la vuelta y sigue siendo un calcetín. El consejo tiene un fin que no es otro que la representación de los socios ante los dirigentes de una comunidad autónoma. Y con eso ya sería suficiente. Lo que sobra es la segunda parte: El Pleno.

El Pleno ha sido uno de los fracasos más estrepitosos y visibles de la actual normativa. Ni controla al ejecutivo ni defiende los derechos de los asociados. Y no falla la idea: fallan las personas. La mayoría de los miembros del Pleno se alinean con el ejecutivo que se envuelve en la bandera de la URE, acuden a las asambleas y aportan votos delegados para hacer inútil cualquier otra opción que no sea la del ejecutivo. Las dos comisiones que de él se generan (electoral y garantías) pocas veces han tenido el coraje de decir no a las pretensiones del ejecutivo, y cuando lo hicieron, los miembros decentes de ellas fueron masacrados hasta lograr su dimisión. Y los principales responsables, los compañeros (lo de compañeros es un eufemismo) del Pleno.

Así que el Pleno, en una reforma seria del estatuto, tiene que desaparecer, y desaparecer no se ha de confundir con cambiar de nombre. Las comisiones tienen que ser elegidas en la AG, su tiempo de mandato ser mayor que la legislatura para que no dependan de nadie, intocables, y sin otra presencia que ellos mismos.

SEPARAR LOS PODERES

La AG tiene que estar presidida por otro socio que no sea el presidente de la URE, que acudiría a dar explicaciones, pero no a dirigir los debates. Y el secretario general un miembro de la plantilla administrativa, o sea, un profesional, para evitar trapicheos y presencia de ignorantes manipuladores.

El borrador no contempla algo tan básico como las incompatibilidades. Un miembro del ejecutivo no puede ser, a la vez, presidente de una sección o un consejo o formar parte de una comisión. Nadie debe de ejercer más allá de un cargo. Y a cada dirigente ha de exigírsele la condición de residencia. Esto último ha sido suprimido alegremente, y se da el caso de que cualquier socio puede ser presidente de una sección o de un consejo, aunque no resida en ese territorio. Pero claro, hay una excepción: el presidente de la URE tiene que residir en España. ¿Por qué? Pues siguiendo la filosofía de las secciones y consejos, el presidente de la URE podría ser un socio residente en Paraguay, o en Australia.

ELECCIONES

Sobre el sistema electoral, vuelvo a recodar la tabarra de “cada socio un voto”, y que si la asamblea no era representativa porque no la formaban todos los socios. Bueno pues ahora (como ya estoy en el ejecutivo) resulta que la formarán 100 socios. Ya sólo falta que añadan: “de Madrid o alrededores”. Y como el capataz de la sartén es un experto en geografía aplicada, vuelve a los tiempos de la Dictadura y descubre que “lo” de Ceuta y Melilla es un marrón, y pretende “unirlas” a Andalucía, como lo estuvieron antes de 1985. Y metido en faena, redistribuye las comunidades autónomas olvidando los motivos por los que cada cosa es cada cosa. Como dato curioso, Galicia y Asturias serían un distrito electoral, pero Cantabria seguiría siendo ella sola. ¡Explíquelo, merluzo! Porque tal idea tendrá una base, bien por tamaño territorial, bien por número de habitantes, bien por número de socios. Ninguna de estas tres condiciones justifica la propuesta. ¡Ah! Es que en Cantabria reside el presidente de la URE… Y metidos a "unir" que cada cual compruebe cómo se acotan territorios para evitar gastos, cuando al principio se pretende que las secciones de 8 y 9 socios no se supriman.

CENSURA

Parece que el ponente se ha percatado de la dificultad para plantear una moción de censura al ejecutivo, y se le ocurre la idea de que, caso de no ser aprobadas las cuentas, haya que convocar elecciones. O sea: los colaboracionistas se niegan a firmar una moción de censura, pero como el ponente es muy listo, inventa otra manera de censurar, que es rechazar las cuentas. Pero ¿quién las va a rechazar? Pues las tendrían que rechazar los mismos que se niegan a firmar una moción de censura… o sea: no se avanza nada.

El tema es complejo y ha provocado bastantes dolores de cabeza: Si la interposición de una moción de censura es un acto fácil y bastasen unas pocas firmas, a cada paso, el ejecutivo estaría siendo censurado por el cabreado de turno; si se establecen normas un poco más costosas en cuanto a reunión de firmas, el ejecutivo sabe que puede hacer lo que le venga en gana. La solución fue la del Pleno; el 51% de sus miembros, gente presuntamente responsable y cabal, sería suficiente. Pero ha resultado inútil, porque como ya dejo dicho, el Pleno es la expresión del fracaso, y la mayoría de sus miembros se alinean con el ejecutivo, impera el amiguismo y la falta de responsabilidad, y la URE “traga” todo.

MANDATOS DE 6 AÑOS

Increíble que se proponga que en vez de 4 años cada mandato dure 6 para ahorrar el dinero que cuesta una convocatoria electoral. Siempre se tropieza en la misma piedra: la clave no es inventar sistemas sino decir cómo se financian. Ahorrar el coste de una convocatoria a base de regalarle dos años más a un ejecutivo de inútiles es una patochada. Cada ”invento”, además de bien adornado, hay que presentarlo con los medios para financiarlo. La URE tiene un techo económico que viene de los cimientos de la cuota básica, que desde su fundación y para hacerla asequible a todos los radioaficionados, es muy ajustada, y de ahí hay que partir siempre. Además de predicar, hay que buscar el trigo. Cuando un ejecutivo se limita a administrar la cuota básica, si lo hace medianamente bien, poco se le puede reprochar; otra cosa es que proponga inventos a llevar a cabo y no tenga ni capacidad ni imaginación para lograr ingresos atípicos. En esta situación, mejor callados.

VUELTA A LA DICTADURA

Lo de los avales es otra coña marinera. Da la impresión de que en la URE hay decenas de socios dispuestos a presentar candidatura a cargos electos. Así que para evitar que tipos que antaño no rindieron cuentas de su gestión económica cuando estaban al frente de una sección, se exigen unos avales, en forma de firmas, si pretenden trepar a puestos del ejecutivo. Para que lo entendamos todos: a esto se le llamaba cuando la Dictadura, “certificado de antecedentes penales”. Porque y por vía de ejemplo: ¿qué haríamos con los que ahora mismo están en el ejecutivo y tienen escandalosos antecedentes? En concreto: ¿Qué hacemos con el tesorero?

PARRAFO GLORIOSO

“La Comisión Electoral, la Comisión de Garantías y la futura Comisión de Asuntos Internos estarán formadas por todos los miembros de la comisión permanente. Estarán presididas por el presidente de la URE o un presidente elegido en dicho órgano. Actuará como secretario de las mismas el más antiguo de los presentes. La presencia del presidente de la URE se justifica para supervisar el buen y legal funcionamiento de las mismas e informar de las dudas que pudieran surgir en la reunión.”

De nuevo el imperativo en “estarán” un par de veces y “actuará”. Y claro, para “legitimar” sus acuerdos, está el presidente de la URE mediatizando sus debates y el resultado de los mismos. ¿Qué implica esta condición aparentemente tan normalita? Fácil: mantener bien agarrado el mango de la sartén. Porque si el ejecutivo se sale del carril y hace lo que le viene en gana, al socio, visto cómo los miembros del Pleno (o de la futura Diputación Permanente) priorizan el amiguismo sobre los derechos del socio, no le queda otra que le vía de los tribunales, de Madrid. Pero, lo deseable sería que, si una de las comisiones, actuando en libertad y sin la presencia coactiva de ningún miembro del ejecutivo, toma un acuerdo que le incomoda al ejecutivo, éste, y con los recursos económicos de cada uno de los miembros, acudiese, en términos de igualdad, a los tribunales de justicia. Entonces, a alguno que otro se le acabarían las ganas del cachondeo.

SOCIOS DE SEGUNDA

Y ya, lo de los socios cebeistas es el colmo de la discriminación. En el actual estatuto no se diferencia la clase de socio por su actividad, pues hacerlo es discriminar actividades de primera y actividades de segunda. Para ser socio de la URE, en la actualidad, no es necesario tener indicativo de clase alguna. Basta con ser ciudadano/a. La diferencia entre unos y otros es si se tiene o no un año de antigüedad.

SEPARACION DE PODERES

Con lo fácil que es separar los poderes:
Legislativo (Asamblea General)
Ejecutivo (Junta Directiva)
Judicial (Comisiones electoral y de garantías)

Cada uno de estos poderes con su presidente y sus funciones perfectamente delimitadas, su tiempo de mandato y su estructura, cuanto más sencilla, más eficaz. Sin que el ejecutivo ni ninguno de sus miembros pueda interferir en los otros poderes, sin que los otros poderes se puedan sentir coaccionados, sin que pueda repetirse la bochornosa actuación de un presidente (ea5ad) y un secretario general (ea7sb) en una reunión de una comisión, como se aprecia en la grabación que todos conocemos para vergüenza de la URE.

¡Dónde va que esto está inventado como base fundamental de la democracia! Pero claro, una cosa es que esté inventado y otra que el capataz del cortijo se haya enterado.

 

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