NOSTALGIA

Y MUCHA TRISTEZA

 

G. Belay.- EA1RF.

02/07/14

A veces las coincidencias nos llevan a recuerdos que provocan al tiempo nostalgia y mucha tristeza. Coincidencia es que anduviese buscando algo en internet y me encontrase con un vídeo editado por los colegas de Ourense sobre el Congreso URE celebrado en 1999 en esta ciudad, sólo imágenes, casi todas congeladas, y un fondo musical ciertamente evocador que da fuerza y emotividad a la sucesión de imágenes. (Buscar en Google: Congreso URE Orense Teatro Principal). Y coincidencia es que, estos días, sea noticia el juicio por prevaricación, al que en aquellas datas era todopoderoso presidente de la Diputación, que primero nos prometió un millón de pesetas de subvención por traer el congreso a Ourense, y en el acto de inauguración, sin cortarse un pelo, nos dijese que subiésemos a millón y medio. Al día de hoy, y no por no reclamárselo en varias ocasiones, no ha cumplido su palabra. Igual se comportó el concejal de Cultura del Ayuntamiento. Lo cierto es que se le conocía como “Sí-sí Emperatriz de Austria” porque a todo decía que sí, y luego había que ir a besarle los pies asumiendo determinadas tareas dentro del entramado del Partido Popular, del que era presidente provincial. Todo tenía un precio que un presidente de la URE no podía pagar. O no debía de pagar.

En varias secuencias y fotos aparecen colegas que han fallecido, algunos, muy jóvenes. Padín, EA1QF, que tres años después sería presidente de la URE y cuya historia todos sabemos; Nacho. EA1WW, recientemente fallecido; Paco, EA4BT; y otro de los que nunca faltaban: el portugués Antonio, CT1BH, del que no he vuelto a saber nada, como de otros que por ser de mi generación o mayores, no me atrevo ni a preguntar. Pero el que más me impactó en el recuerdo fue José Manuel Porter Felip, EA5BD, un tipo en perfecta forma atlética con el que viví momentos muy intensos.

MARCHA ATRÁS

Sí, hay una forma de correr que vemos fundamentalmente en los partidos de fútbol cuando los árbitros corren hacia atrás, y aunque no le prestemos atención, porque seguimos a los futbolistas, hace falta una gran preparación atlética para hacerlo. José Manuel era (los fines de semana) árbitro de fútbol y arbitraba en Segunda B, su padre también lo había sido. Era un tipo tirando a alto y físicamente bien formado.

En una visita a Benicasim, a unos sobrinos que allí tenemos, aproveché para llamarlo y comimos juntos los dos con sus compañeros los jueces de línea, y nuestras respectivas esposas, antes de acudir a arbitrar un partido en Sagunto. Aunque llevaba conmigo una cámara de fotos poco adecuada, intenté hacerle un reportaje de aquel partido. Además de las esposas nos acompañaban en la grada los padres de José Manuel. El partido era de esos en los que se necesita control de fanáticos… porque el equipo visitante tenía que ganar (era el último partido de liga) para ser campeón, y el local, o ganaba o descendía. La grada estaba a pie de campo… los insultos rozaban la injuria… así que me vine para la grada para estar con las familias… Aquello fue un infierno, no por ser novedad para mi escuchar tanta injuria y amenaza desde la cobardía de una grada, sino porque por primera vez en muchos años siguiendo el fútbol como reportero, estaba en la grada con los padres del árbitro y las esposas de todos ellos, y como es lógico, éramos desconocidos en Sagunto… luego se suponía que éramos del equipo rival. ¡Menos mal que nadie se percató que éramos familiares del trío arbitral!

Mi esposa era la primera vez que presenciaba un partido y estaba algo más que asustada. Para colmo de desdichas, José Manuel, con unos cataplines temerarios ¡señaló un penalti en el último minuto contra el equipo local! El follón fue inmenso, tardaron en serenarse los ánimos, intervino la pareja de la Guardia Civil… y la providencia vino en ayuda de todos nosotros cuando tiraron el penalti y tras dar en un poste, el balón se fue fuera. ¡Buff! Nunca me olvidaré de este episodio. Y nunca entenderé cómo un muchacho con aquella preparación física pudo irse tan joven y en tan poco tiempo. Recuerdo que me llevó a su piso y cuando estábamos en el portal me dice:

-Te echo una carrera: yo subo las escaleras de espaldas y tú de frente, a ver quién llega antes…

Y arrancó de espaldas y me ganó de largo. Hoy tendría 57 años. A José Manuel, EA5BD, le debemos la idea del Diploma de los Municipios. Cuando me llamaron para decirme que le quedaba poco (o casi nada) de vida no lo podía creer y aun hoy pienso que estará por ahí, inventando algún diploma.

SALSA ROSA

Cuando me quedaba solo en la sede de la URE pasaba el tiempo leyendo los libros de actas y todos los documentos históricos que localizaba en los archivos. Lo normal era que siguiese a un personaje o un determinado acontecimiento para llevar un orden en el conocimiento de la vida de la Asociación. Un día me encontré con la historia de un presidente muy joven (sobre 36 años) y que muchos de nosotros hemos conocido cuando, como él decía con cierto humor, “lo saqué del sarcófago”: Pepe Doblas Ríos, EA4FU/EA2AFU. No era muy alto, pero sí pinturero, dicho esto con todo el cariño que siempre le tuve. Era el delegado en Madrid, y este cargo llevaba añadido el de vicepresidente de la URE. Allá por los años sesenta para ser directivo de la URE había que tener residencia en Madrid. Doblas era un teniente del Ejército de aquellos que quedaron desmovilizados (o quizás de las Milicias Universitarias) y ejercía si mal no recuerdo como abogado. El presidente de la URE era ni más ni menos que Francisco Llinás de Les, EA9AA, general del Ejército y residente temporal en Madrid. También era bajito. Su residencia era Melilla, y no voy a explicar ahora lo complicado que era viajar a aquella ciudad en los años 60. Llinás era un militar de los llamados “africanistas”, que hicieron en Marruecos toda su carrera y estaban tan identificados con aquella tierra que no querían otro destino que Melilla y retirarse y quedar a vivir allí hasta el final de sus días. Por alguna razón estuvo destinado una temporada en Madrid y por eso acabó de presidente de la URE… pero cuando terminó aquel destino retornó a Melilla y, en términos de estatuto, tenía que dejar la Presidencia, cosa que no hizo, y para colmo, desde allá, desde la distancia, apenas se preocupaba de la URE.

Ya conté que Doblas, EA4FU, era el vicepresidente, pero todavía estaba ligado al Ejército y resultaba complicado que un teniente le recordase a un general que tenía que dimitir de presidente de la URE. ¡Complicadísimo! Lo intentaron de muchas y muy suaves maneras, pero entre que las comunicaciones eran complejas y que Llinás oía más bien poco y ya sabemos que no hay peor sordo que el que no quiere oír, la URE estuvo unos meses en “modo zozobra” hasta que se agotó el mandato de los dos años. Entonces ejerció la presidencia apenas unos meses otro colega para llevar adelante las elecciones, que ganó Doblas.

Ya han pasado un montón de años pero la historia del general Llinás y del teniente Doblas me sigue apasionando. Porque además de todo esto, Doblas tenía una novia, por ahí va lo de “salsa rosa”, que era ¡¡¡presentadora de la TV de Gibraltar!!! y hay que dar por hecho que era lo que hoy se conoce como un “pibón” (o pivón, que no sé de dónde viene este palabro) y aquello debía de ser la repera cuando la paseaba por la Gran Vía, esquina Hortaleza, donde estaba la sede de la URE. Además, la presentadora tenía un descapotable (supongo que un “Triunf”) que usaba casi permanentemente Doblas, única manera de alcanzar tal lujazo, conducir el coche de tu novia, pues además de escasos recursos los españoles no podíamos comprar coches importados, y como eran tiempos de Vespas, Montesas y Lambrettas, aparcar en plena Gran Vía un descapotable tendría que ser un orgasmo inconmensurable. ¡Menos mal que no había prensa rosa!

Estos hechos y algunos más que fui recopilando, los narré ya no me acuerdo dónde, y cuando Doblas leyó las historias me llamó, me dijo que vivía en Zaragoza, que era EA2AFU y que estaba medio retirado de la radio. Añadió que conocía yo más de su vida que él mismo… Doblas fue el presidente que logró que la URE fuese declarada de Utilidad Pública. Me extrañó que un presidente activo como Doblas terminase su mandato y no fuese propuesto para alguna recompensa honorífica, pues a casi todos los ex presidentes se les concedía. Así que preparé el expediente y en una asamblea/congreso en Castelldefels, 30 años más tarde, se hizo justicia y se le concedió el Botón de Oro. A lo largo del tiempo y desde que “lo saqué del sarcófago” siempre mantuvimos una buena relación, y he de agradecerle que en unos momentos críticos en Zaragoza, accediese a ser el presidente para poner calma y orden.

Llinás, EA9AA, tenía algo más de 90 años cuando los colegas de Melilla organizaron unas jornadas a las que acudimos desde la Península un número importante de colegas con las esposas. Allí me lo presentaron y de nuevo he tenido esa sensación de ser un afortunado al poder charlar con un fundador, ex presidente y puedo añadir sin equivocarme, que con una gran facundia. También se extrañó que conociese tantas cosas de su paso por la Presidencia de la URE. Presidimos una cena multitudinaria y pensé que iba a tener que aguantar a un anciano (que lo era en años) pero me equivoqué de lado a lado: no paró de contarme cosas de la URE, de la fundación y los años 60, y no paró de comer; parecía una lima. Como era, además de bajito, muy enjuto, traía con él una especie de maletín agarrado por el asa, que no era tal maletín, sino un cojín como de una cuarta de alto que puso encima del asiento, a fin de que los huesos del culo no sufriesen, según me explicó de forma desenfadada, y no quedar demasiado bajo con relación a la mesa; los pies, podemos imaginar, no llegaban al suelo.

EL AMERICANO

Por alguna razón que no logro explicarme asumimos que los “americanos” son los ciudadanos de EE. UU. Estos días en las informaciones del Campeonato de Fútbol del Mundo, lo estamos comprobando. Así que hubo una época en la que en la URE, llegado el congreso, venía el americano con su esposa. El americano era Chuck, K8CH, que tenía mucho que ver con el asunto del chequeo de QSL para el diploma DXCC. En este sentido, a mí me costaba asumir que para acreditar que tuviese confirmados un determinado número de países tuviese que enviar las QSL a EE. UU., quizás por no entender que aquel diploma era de ellos, si bien por la aceptación mundial que tenía, más bien debería de ser un diploma de todos. Así que les pedí a los responsables de HF y de Concursos, que preparasen un diploma igual pero de la URE. Como entre los especialistas nuestros y uno de los responsables de la ARRL (que venía a ser Chuck) había contacto fluido (era cuando empezaba el correo electrónico) no tardaron los americanos en mosquearse y temer que la idea se multiplicase. Chuck vino invitado, con su esposa, a uno de nuestros congresos, fue bien tratado, le gustó, y siguió viniendo a chequear QSL y a dar charlas sobre el DXCC. Me lo presentaron e hicimos buenas migas, que diríamos en lenguaje de andar por casa.

En uno de los congresos, llegada la hora de los discursos, tomó la palabra Chuck y dijo que había dejado para el final una sorpresa en forma de un regalo que le traía al presidente de la URE, de la ARRL, que no era otro que se había tomado el acuerdo de que la URE tuviese la atribución de chequear las QSL para el DXCC de los españoles, siendo la primera asociación colaboradora a la que se le concedía tal atribución. Las palabras de Chuck, K8CH, fueron recibidas con una enorme ovación y el americano me dio un fuerte y largo abrazo. Ha pasado el tiempo, he comprobado cómo siguen dándose navajazos entre los especialistas del DX, quizás la especialidad en la que más hipocresía y celos existen de toda la Radio, y de aquel simpático y cordial Chuck no he vuelto a saber nada. ¡Ojalá le vaya bien!

EPILOGO: Los viejos, de cuando en cuando, nos dejamos invadir por los recuerdos, se nos llena el ánimo de nostalgia y acabamos en la tristeza. Pero si no mirásemos atrás acabaríamos sumidos en la depresión permanente, porque ahora más que nunca somos conscientes que la vida es el presente y nada más que el presente, y hasta los discursos de los políticos ya no son tales, sino frases que puedan convertirse al día siguiente en titulares de los medios informativos; ni las vacaciones con las que soñamos son otra cosa que lo que al regreso puedan admirar o llenar de envidia a quién se las contemos; o los DX no nos satisfacen por lograrlos sino por contarlos en “Facebook”. Y así todo: nada se disfruta por alcanzarlo, sino por contarlo. Los viejos vivimos, vamos tirando en cuanto a salud, que no es poco, y ya no nos molestamos en hacer planes de futuro. ¿Para qué?

(Volver a QRX...)


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