¿DESCONOCIMIENTO?

 

 

 

 

Repasando el foro de la URE se pueden encontrar diversas opiniones sobre los últimos acontecimientos, y a unos nos parecerán erróneas y a otros acertadas. Lo triste es que sean inoperantes, porque a quienes van dirigidas y tienen la potestad de hacer o no hacer, no “están”, no “escuchan”, no se sienten “aludidos”.

Bueno, según: si son mis comentarios ya hemos comprobado que sí, que los toman en cuenta y vienen a por mi.

Si un socio escribe en el foro que la URE “es una casa de putas”, ni el moderador, ni el presidente, ni el secretario general, ni la JD en pleno, consideran que escribir eso “vaya en contra y desdoro de la imagen de la URE y sus fines”, y en consecuencia el artículo 8-d del Estatuto, no existe. O si escribe que “el foro está para darle por culo a los socios” tampoco esto tiene nada que ver con lo que predica el artículo 5-d del referido Estatuto. Por eso, el moderador Rucadén Dávila (no añado el indicativo por la admiración y el cariño que le tuve al primer titular, ya que si lo hago estaría desprestigiándolo) no encuentra razones para intervenir, ni el presidente, ni el secretario general, ni la JD en pleno.

Sobre la incontinencia verbal del secretario general Salvador Bernal Gordillo (omito el indicativo por el desprestigio que para la radioafición supone que sea radiaficionado) mostrada en la grabación de la reunión de la Comisión de Garantías, en cuanto a la imagen de la URE, tampoco le va a la zaga. Recordemos entre otras: “Esta acta es una mierda, el secretario general es una mierda, la Comisión de Garantías es una mierda, la Junta Directiva es una mierda, la URE es una mierda”. Ni la del presidente Enrique Herrara Arce, presionando a los comisionados reiteradamente con entre otras amenazas: “Si no se aprueba la resolución de la JD, dimito de presidente de la URE”.

Pero, además de que nadie dimite, ahora, lo que se pretende es que dimitan (cepillamiento directo) los miembros de la CG que no se dejaron intimidar, y entregaron su decisión oponiéndose a la resolución de la JD, por escrito, para que se anexara al acta; y, ya, de paso, al presidente del Pleno por anticipar en una nota que contaba con el respaldo de los componentes, cuando, según parece, a la convocatoria de la “lista” hubo algunos que no respondieron y dio por hecho que al no oponerse, daban por buena la nota.

Voy a comentar dos intervenciones del foro, porque aparentan que están argumentando desde el conocimiento, pero argumentan desde una premisa equivocada.

EA1AV escribe y por segunda vez:

“¿El pliego de descargo cumplió escrupulosamente el estatuto y RRI? sinceramente creo que NO, por lo siguiente.

El pliego de descargos se debió presentas paginado y firmadas todas sus paginas haciendo mención en el preámbulo del numero de paginas y que todas ellas estaban firmadas, una vez registrada la entrada en URE “espero que sigamos confiado en la honestidad de nuestros empleados” es cuando el SG debería tener acceso al mismo que seguidamente lo enviaría a todos lo miembros de la CG, no se siguieron estos cauces y normas, pienso que tiene defectos en los argumentos y en su presentación, el aceptarlo así dio lugar al follón que esta montado creo que se debió rechazar y en tal caso pedir que se repitiese por el conducto reglamentario, la CG quedo contaminada desde el momento que mantuvo contactos antes de la reunión con la JD y con el expedientado."

El error fundamental que desvirtúa la argumentación y deja claro el desconocimiento, es confundir el pliego de descargos que se presenta ante la Junta Directiva, que es el órgano disciplinario sancionador, con el recurso contra el acuerdo sancionador de la JD que se presenta ante Comisión de Garantías. La confusión la traslada a los lectores que, al final, ya no saben de qué estamos hablando, si de un documento o de dos. Y, evidentemente, son dos documentos en dos instancias diferentes: uno a la JD, y otro a la CG.

El pliego de descargos, en buena lid, debería de acompañar, con la resolución sancionadora y resto de la documentación adjuntada, al texto del recurso que el SG traslada a los miembros de la CG. Pero a los lectores le tiene que quedar claro que son dos documentos diferentes que llegan a sus respectivos destinos a través del SG.

El primer documento que abre el expediente es el pliego de cargos, que redacta, dentro de la instrucción del expediente, el SG. Es el único que, por orden del presidente, puede llevar a cabo la instrucción. Dado que el presidente, para presionar a los miembros de la CG, informa que ha sido el abogado el que lo ha hecho, en ese instante, todo lo actuado debería de haber sido anulado por la CG que recibe esa inesperada información. ¿Quién dice que “salva” de toda esta quema a Pedro Martínez, ea5asu? Si tanta mesura demostró, aquí brilló por su ausencia, pues su apoyo a la JD se mantuvo hasta el final a pesar de conocer quién fue el autor del expediente. ¿Fue justo o estaba conchabado con la JD?

En el pliego de descargos se contesta a las imputaciones que hace el SG, y se hace de forma muy concreta y muy precisa, partiendo de una premisa mayor que rechaza las actuaciones, pero se entra en cada una de las injustificadas imputaciones. Una a una, y preguntando qué artículo se incumple de qué texto legal. Porque esa es la sustancia de una imputación: Qué artículo, cuándo, cómo, dónde y por qué. Si en los cargos imputados no se respetan estas premisas, el resto es carpintería teatral porque las causas de pérdida de la condición de socio están en los artículos 8-c y 12-a-b del Estatuto. Fuera de ellos, no cabe otra vía que la sede judicial.

Al pliego de descargos se acompañó una documentación, perfectamente señalada. El envío certificado, una vez llega a la sede administrativa de la URE, un empleado lo recibe, firma el recibo en nombre de la asociación, registra el escrito de descargos y la documentación que lo acompaña, y eso ya no lo mueve nadie. Salvo manipulación, claro.

El mismo trámite lleva el recurso ante la CG. Explicaré que, este nuevo escrito, tiene una base argumental similar a la del escrito de descargos, si bien más sucinta, ya que se da por hecho que la CG “recibirá” todo el expediente con todo lo actuado para pronunciarse sobre la materia que se recurre. Esto es lo correcto. Lo incorrecto es que no se le entregue el 100% del expediente. No olvidemos que se tienen que pronunciar sobre lo que existe en el expediente; si no tienen los mismos datos y documentos que la JD, sería imposible juzgar los mismos hechos.

Pero en el escrito de descargos se tiene, por fuerza, que concretar en algunos de los hechos, de manera que las personas concernidas por mis informaciones pueden sentirse incómodas de que ese documento circule más allá de su control. Como las personas concernidas son las mismas que ordenan la apertura del expediente, lo desarrollan y además establecen las sanciones, y para colmo, estarán presentes en la CG, sospecho, será por viejo más que por diablo, que alguno de los documentos que acompañaron al escrito de descargos, puede “quedarse” por el camino y no llegar a la CG. Por eso envío, además del recurso a la URE, copias a dos de los miembros de la CG, pues no hay norma alguna que lo impida, como tampoco la hay para que, el presidente, con el achaque de que quiere añadirle una clavija a un aparato, se ponga en contacto con uno de ellos. Aquí, como en Suiza, todos sabemos hacer relojes; pero unos mejor que otros.

No es cierto que le mandase a los dos miembros de la CG más documentación que la que ya estaba en el expediente: lo que ocurrió es que a la comisión no llegaron todos los que componían el expediente. Y, dentro del guirigay, se escucha perfectamente al SG, Salvador Bernal Gordillo, que intenta, a gritos, justificar que un documento (cuál) no es público sino privado, porque es una sentencia de un juzgado. ¿Faltaban los folios de esa sentencia en la que un socio le dice: “¡Cállate payaso que te parto la boca!”?

Llegados a este punto, vale lo que dice el post acotado sobre que hay que numerar los folios y citar con número cada documento. Tanto el escrito de descargos a la JD como el recurso ante la CG, están perfectamente numeradas sus páginas, y los documentos que se acompañan también están reseñados. Por lo tanto, se puede argumentar de todo, pero especialmente, partiendo de que lo que se afirma es cierto, y no inventándose aquello que no existe.

Por eso, este párrafo es una conclusión sobre algo que no se ha dado:

“(…) no se siguieron estos cauces y normas, pienso que tiene defectos en los argumentos y en su presentación, el aceptarlo así dio lugar al follón que está montado creo que se debió rechazar y en tal caso pedir que se repitiese por el conducto reglamentario (…)”

Claro, el conducto reglamentario no es el previsto en el procedimiento administrativo común, ni el que determinan los artículos 6 y 7 del RRI de la URE, sino el que a don Agustín, ea1av, mejor le acomode para acreditar que, de ser él el SG de la URE, o el presidente o alguno de los miembros de a CG o del Pleno, todo se hubiese solucionado rechazando el escrito de descargos. ¡Joder: esto me suena de cuando la anterior JD rechazó por dos o tres veces seguidas una moción de censura!

EA5VQ

"En cualquier caso veo una cuestión rara: el ratón que por cierto sabe más que las ‘ratas colorás’ ¿no numera y hace una relación de documentos que entrega en su pliego de descargo? Pero si esto es básico, cuando se entrega documentación a una administración, en un registro de una asociación, etc. Se acompaña una relación de documentos ¿no?, de esta forma se garantiza que cuando se trate el expediente no se extravíe ningún folio. Máxime en este caso en el que existen sospechas de ‘perdida inducida’ de papeles, tanto es así que 1RF manda una copia de ‘su expediente’ a dos de los miembros de la CG por si un ‘porsiacaso’."

¡Exacto, colega! Primero gracias por lo de los ratones colorados, y luego por confirmar mi tesis de que, si uno suelta un criterio dando por hecho algo que no ocurrió, y otros no comprueban que está partiendo de una premisa falsa, acaban unos cuantos creyendo que es así. Pero ya queda claro que no, que en los dos escritos los folios están numerados y la documentación que se acompaña perfectamente reseñada. Lo de firmar o no firmar todos los folios no está establecido en lado alguno, y en la normativa de la URE, para nada.

Lo de la “pérdida inducida” es una observación muy aguda. Y es cierto que me “protejo” por un “porsiacaso”; claro: y así, por lo que ahora todos sabemos, ocurrió.

De cómo discurrieron los días (y los teléfonos) que van desde el envío del recurso a la fecha de la reunión, a lo peor, y por eso de ser viejo y gagá, resulta que sé más de lo mucho que ya ha ido emergiendo, clavijas de equipos que no hay nadie en Alicante ni en Granada capacitado para instalarlas en un aparato, y hay que entenderse con alguien que está en medio de Castilla La Nueva, que, casualidades de la vida, es miembro (descontrolado) de la CG. ¡Suerte que ha tenido el presidente de la URE, Enrique Herrera Arce, que alguno de los tres miembros de la CG, no se dedicase a la cría de avestruces, que ya tendría una en La Caslahorra!

Y, cuanto más escuchemos que con éste no hablé para nada, pensemos lo contrario y acertaremos. ¿Cómo, sino, alguien puede entender que no le enviase la documentación a Martínez, ea5asu? Porque siempre le he tenido un especial afecto, como a todos los colegas de S. Vicente del Raspeig, y prueba de ello es que, cuando me pidieron que acudiese allí para que, en persona, le entregase el Botón de Bronce, lo hice, y sus emocionadas palabras de agradecimiento por mi presencia, aun las recuerdo perfectamente. Bueno, comprendo que esto pasó hace años, cuando era presidente, y ahora que ya no lo soy… Ahora, privan las clavijas o las avestruces.

¡Lástima que Pedro Martínez, ea5asu, no supiese ponerle una clavija a un aparato! Quizás no se dieron cuenta, pero el voto estaba decidido desde el momento que envié, no el recurso, sino el escrito de descargos.

Estamos en Carnaval y ya va siendo hora de que nos quitemos las máscaras.

 

 

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