DESNIVEL

ALARMANTE

 



G. Belay.- EA1RF --------------------------------------------------------------------------

 

 

 

El talante prepotente de Fernández, rey de la estulticia, se puso de manifiesto en su primera oportunidad para exhibir su falta de educación y de respeto a los socios y al órgano máximo de la URE, la Asamblea General, cuando sin siquiera pedir la palabra al presidente (que era) Herrera Arce, EA5AD, se dirigió a mi con aquello tan expresivo como grosero propio de un chulo de “Tú, ahora estás ahí –sentado con el resto de los componentes de la AG- y yo estoy aquí –sentado en la Mesa de la Presidencia- y por lo tanto…”

Aquel error de apreciación vino a ser un: “Yo estoy por encima de la Asamblea y de las normas estatutarias e intervengo y digo lo que me viene en gana y cuando me da la gana”, cuando la Asamblea está por encima de la directiva y sus miembros, fue una falta de respeto y una exhibición de prepotencia que no se había dado jamás en una Asamblea de la URE. Pero el desnivel de los miembros del máximo órgano de gobierno de la URE quedó reflejado en la falta de respuesta. Todos callados y la URE que se esperaba que con el relevo de directiva iniciase un camino de concordia, descendió peldaños en imagen y en modos democráticos. Fue el principio del alarmante desnivel.

El deterioro que se viene produciendo en la URE se refleja en los componentes de la Junta Directiva, en su escasa entidad y capacidad para estar al frente de este colectivo, el escaso interés de los socios con preparación por ser candidatos o el desnivel que en la mayoría de los candidatos se aprecia. En la medida que desarrollan los mandatos ese desnivel emerge en hechos como el narrado de la prepotencia del ahora y en virtud de una chapuza, presidente, cuando era interventor. De 15 candidatos a diversos cargos en las elecciones traumáticas de enero del 2011, apenas unos pocos se salvan de antecedentes negativos, y en el caso de algunos, como es el fallido vicepresidente, cuando la URE le requiere para que cumpla el compromiso que suscribió con los socios en las urnas, sale cagándose por la pernera en vez de asumir sus responsabilidades estatutarias. Es lo que hay. ¡Cómo serán los derrotados! El alarmante desnivel no era, desgraciadamente, un espejismo.

De cómo, Fernández, rey de la estulticia, respeta las normas de convivencia fue claro ejemplo aquella carta lacrimógena en la que invitaba a los “socios en situación de baja voluntaria” a regresar a “nuestra casa”, y en cuanto respondí a la invitación no perdió la oportunidad de anular “ad homine” la norma, porque cuando aquello escribió y difundió “no estaba pensando, precisamente, en mi”. O sea: la norma está en vigor para todos menos para aquellos que no le sale de los cojones al tal Fernández, rey de la estulticia. ¡Enorme! Pero es lo que hay: desnivel moral y ético, e impunidad vergonzosa en los que ejercen cargos, que es patente que le vienen grandes.

Cuando una JD se cansa de pregonar que entre sus proyectos y promesas está un nuevo estatuto, la manera más contundente de dejarlos con el culo al aire es tener paciencia y esperar. Desde enero del 2011 (casi a las puertas de enero del 2014) ya sumamos tres años y todo lo que en esta materia se ha puesto a debate son infumables chapuzas y más chapuzas, fruto de no se sabe bien qué intenciones. El único argumento que trasciende es que el estatuto es obsoleto y que “hay que hacer uno para la URE del Siglo XXI”. Pero nadie explica en qué consiste que sea obsoleto el que está en vigor (que no se cumple) ni qué es eso de la URE del Siglo XXI, ni qué modelo de estatuto proponen, porque hablan por hablar. ¿Para qué sirve un nuevo estatuto si luego se hace lo que le sale de los cojones a Fernández, rey de la estulticia? Es lo que hay: desnivel intelectual y atrofia moral.

El tal Enrique se ha ido (posiblemente por la taza del retrete de la sede social) y hasta el momento, sus compañeros de candidatura y luego de JD, parece que se han limitado a tirar de la cadena. Como no se ha vuelto a saber de él me imagino que andará deambulando por las alcantarillas tratando de llegar a su QTH que nadie sabe si está cerca del mar, en la serranía o en Africa… Desde junio, sus sucesores no han sido capaces de redactar unas líneas de agradecimiento por los servicios prestados. Es lo que hay. La URE, una vez más, bajo mínimos. Y es que no se hizo la miel para la boca de los asnos.

Estos días atrás me llegó la noticia, malísima noticia, del fallecimiento de Ignacio Andrés Fraile, “Nacho”, EA1WW, colega por el que siempre sentí un sincero aprecio, aunque, como todo ser humano, en algún momento cometiese errores, y graves. Tenía 53 años y media vida por delante. En apariencia, porque ese “código de barras” que todos llevamos en algún lugar de nuestro ser, nos depara estas sorpresas ya que, el “código” está ahí, pero por ahora nadie dispone de un “lector” que nos procure conocer el futuro que nos espera. Fernández, rey de la estulticia, era –o eso creía yo- personal amigo de “Nacho” y he de imaginar el disgusto que tal suceso le habrá producido. O no.

Porque de un amigo se espera como mínimo una nota de condolencia en la “web” oficial de la URE, o en su defecto (y hay que tener cuajo para decir “su defecto”) en la “web” oficial de la Unión de Radioaficionados de Cantabria, que antaño era y para eso se constituyó, el CT de la URE de Cantabria, hasta que se produjo el cisma. Y, Fernández, rey de la estulticia, vicepresidente de esta asociación.

Pero tampoco en esa “web” aparece nota alguna sobre este inesperado fallecimiento; como no aparece referencia alguna a quiénes son sus dirigentes. Ya digo que el tal Fernández, rey de la estulticia, figuraba en el Registro de Asociaciones como vicepresidente, pero en las elecciones a JD de la URE del año 2011 alguien denunció este hecho y la incompatibilidad para formar parte de una candidatura, a lo que respondió con una carta en la que comunicaba (se supone que al presidente de la URC) su renuncia al cargo. Este tipo de comunicaciones (para su validez) tiene algún protocolo como puede ser la certificación postal que acredite la fecha, o la confirmación por parte de la Secretaría General de la URC de la entrada en registro, si esta asociación llevase el obligatorio registro, algo que pongo en seria duda. En fin, la Comisión Electoral dio por buena la “prueba” presentada por Fernández, rey de la estulticia, y en el entorno de la URE hemos supuesto que si se daba por buena era que cumplía los protocolos y no era una carta escrita con posterioridad a la fecha de presentación de la candidatura. Por otro lado, la normativa de la URE no exige otra cosa que la incompatibilidad del ejercicio de cargos dirigentes con otros en otras asociaciones de iguales o parecidos fines, y esto no afecta a la candidatura, sino, en caso de ser elegidos, al ejercicio de los cargos. Así que uno puede ser dirigente de otra asociación, presentarse en una candidatura, y, si saliese elegido, antes de tomar posesión sí sería obligada la renuncia al otro cargo.

Bueno, la “web” oficial de la URC no informa de quiénes son sus dirigentes, ni de su domicilio social, ni se hace eco del fallecimiento de “Nacho”; y, tampoco la “web” oficial de la URE incluye la más mínima mención ni pésame a la familia del finado. Es lo que hay: desnivel en las formas y desprestigio para la imagen de la URE.

Vistas las formas de los actuales dirigentes de la URE y su escaso sentido del respeto a sus consocios, decir que está bajo mínimos se me antoja poco, porque si estos son los elegidos ¿cómo sería el líder que por dos veces se quedó en la cuneta?

¡Ni te cuento!

 

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