DESNIVEL
(O cómo de donde no hay no puede salir)

 

 

G. Belay.- EA1RF.

19/02/15

 


Desde su fundación, para ser socio de la Unión de Radioaficionados Españoles jamás se exigió a nadie otra cosa que ser persona física presentada por dos socios numerarios. A nadie se indagó su condición de radioaficionado mediante la presentación de, al principio, el permiso de operador de estaciones de 5ª categoría, ni más adelante, el diploma ni la licencia clase A, B, o C. La actual directiva acaba de dar a conocer un acta (o extracto, no se sabe bien) de su última reunión en la que el secretario general aparenta mostrar un nuevo estilo de “cómo se redactan estos documentos”, aunque claro, como bien dicen en Catalunya, “de donde no hay no puede salir” (perdón que no lo escriba en catalán, pero no quiero hacerlo mal). Sin perjuicio de analizar el “estilo” y los graves errores del contenido, vienen a hacer oficial la puesta en marcha de una emisora de 27 MHz dentro de las instalaciones de la emisora oficial EA4URE, con el ánimo de acercamiento a los operadores de esta banda y captación de nuevos socios.

DATOS DEL DESPLOME

En los mejores tiempos de la radioafición, en la Banda Ciudadana llegaron a concederse unas 250.000 licencias ECB, y sumando los “rebeldes” puede que llegasen a ser más de 500.000 los usuarios habituales. En esos mismos tiempos, desde luego ya pretéritos e irrecuperables, en la URE el censo de socios alcanzó los 21.000, y licencias A, B o C, puede que se alcanzasen las 45.000.

La actividad en la Banda Ciudadana ha descendido de manera espectacular con la popularización de la telefonía móvil, y fueron cientos los conductores profesionales (camiones y taxis) y marineros, que retiraron las emisoras de sus vehículos y barcos, pues un teléfono móvil procura intimidfad en las comunicaciones, algo que en las radioeléctricas de CB no es posible. En la URE el censo pasó de aquel “techo” de 21.000 socios a unos 7.000 (considerando los que pasan por “taquilla”) que puede haber ahora, y en cuanto a licencias A, B, ó C, con la nueva legislación, la duplicidad de los que pasan de la B ó de la C a la A, los de sufijos de 3 letras que pasan a 2, y los que hace varios años que abandonaron la afición pero no lo comunicaron a Teleco, cifrar en 20.000 sería incluso exagerado. Desde mi experiencia, el 95 % de las personas físicas que ingresan en la URE proceden, y siempre procedieron, de la Banda Ciudadana. No es necesario “llamarlos”, sino que si la afición les motiva, llega un momento que “necesitan más radio” porque estamos ante una afición cuyo horizonte no tiene límite, estos radioaficionados alcanzan niveles interesantes y es un paso natural que busquen nuevas experiencias.

Cualquier programa de futuro inmediato que ignore este desplome no sirve para nada.

AFECTOS AL REGIMEN

El debate sobre si son radioaficionados o aficionados a la radio es retórico y renuente. En términos administrativos los operadores de la Banda Ciudadana no están contemplados como radioaficionados, pero en la práctica sí lo son. Y no es justa esta situación, pero también es cierto que si los incorporan a la normativa que nos afecta a los poseedores de licencias A, B, o C, perderían más que ganarían.

En la perspectiva histórica y remontándonos muy atrás, el uso de esta banda era ilegal, ya que la Administración de la Dictadura ejercía un duro control sobre el uso de emisoras radioeléctricas, y la CB se le “escapaba” en cierto modo del referido control. Si consideramos el perfil de los radioaficionados de aquella época se puede decir que muchos procedían de la profesión (tiendas y talleres de electrónica), otros habían hecho la “mili” en comunicaciones, y existía un cierto tufillo de “tipos especiales” bendecidos por el Régimen, ya que además del certificado de antecedentes penales, existía un informe secreto de la Brigada Político Social de la Policía, que para poder ser llamado a examen (de uno en uno) era básico. Por más ciudadano ejemplar que fueses, si la Brigada Político Social (sin que tú supieses siquiera que existiese ese informe) tuviese algún dato que te identificase como republicano, ciudadano inconformista, de tendencias izquierdosas, no digamos sindicalista, y ya la pera limonera, rojo, el tiempo iba pasando y nunca te llamaban a examen. Por eso, algunos de los que lograban el permiso de operadores de emisoras de 5ª categoría se consideraban élite y de demostrado afecto al Régimen. Y desde luego muy dados a denunciar a los sospechosos.

Eran éstos los que marcaban una diferencia con los “cebeistas” a los que despreciaban, y nadie ignora que hay un refrán que dice: “No sirvas a quién sirvió…” que nos recuerda que los peores “jefes” son los que primero fueron “mandados”, y cuando fue llegando la democracia y el acceso de los “cebeistas” a la radioafición fue masivo, fueron bastantes de ellos los que siguieron marcando la diferencia y el desprecio a los que permanecieron en 27 MHz, muy especialmente porque al ya no ser obligatorio pertenecer a la URE, formaban sus propias asociaciones y mantenían sus actividades.

EL DESPERTADOR DEL IPC

Cada vez que en la URE se aplica el IPC a la cuota, “despiertan” unos cuantos socios “durmientes” y ordenan al banco que devuelva el recibo, que si no es una cantidad que descoloque la economía familiar, sí tiene el problema de que se pasa en los primeros días de cada año, en plena “cuesta de enero”, y con esto de la crisis muchos socios están pasándolo mal, otros muchos son jubilados con pensiones muy ajustadas, y 100 € (en números redondos) suponen un esfuerzo importante.

La tendencia del censo de la URE desde mediados de la década de los 90 es de notable pérdida de socios, y todavía queda recorrido en el desplome hasta llegar al “suelo”. Al frente de la URE se viene apreciando que cada vez hay gente menos preparada, carente de proyecto, moviéndose en programas llenos de lugares comunes, preocupados por mantener al socio lejos de la realidad financiera de la asociación, con ideas tan absurdas como la de echar las redes en la Banda Ciudadana, donde como ya dejo dicho, los buenos operadores “llegan” sin que nadie eche las redes.

En la información difundida de la última reunión de la directiva, nada se dice del censo actual, de las devoluciones de recibos, de las posibles altas, y se hace un poco penoso buscar cómo llegar a la información, siquiera sea aproximada. ¿Por qué se ocultan esos datos? Se puede especular con unas 520 bajas que traducidas a euros nos apuntan a unos ingresos censantes sobre las previsiones de unos 40.000 euros. Una pista de lo que puede llegar es la información sobre el fracaso de la campaña de captación que señala que aquellos que se dan de alta como socios simpatizantes al pasar el año, no renuevan el compromiso pasando a socios numerarios. Por eso se intenta otra “aventura” con un descuento del 25%.

IGNORANCIA TANGIBLE

El desnivel de los dirigentes se aprecia en la redacción del acta, en la que más de una vez se escribe: “La JD toma nota…” ¿Cómo que toma nota? Si tiene atribuciones, “dispone”, y si no las tiene, “se da por enterada”, pero eso de ”tomar nota” suena a tomar la matrícula de cara a una represalia.

Si hacemos memoria más de un lector recordará que cuando el ahora difunto Padín dimitió “por asuntos personales”, no hubo en las notas informativas de sus colegas de directiva, la más mínima cortesía de “agradecer los servicios prestados”. Esto mismo volvió a ocurrir con la renuncia de Hernández, y en ambos casos en esta “web” me hice eco de esta evidente falta de cortesía protocolaria. Ahora, en el acta a la que vengo refiriéndome, hay hasta cinco presidentes de sección o consejo que dimiten y son sustituidos por los respectivos vicepresidentes. El ínclito secretario general, experto en “trapabocha”, pretende dar una lección de estilo y redacta así las cinco dimisiones:

“La Junta Directiva toma nota de la dimisión presentada por (indicativo) como presidente de la Sección de Xxxxxxx. Tal como estipula el Estatuto en su artículo 21 del RRI lo sustituye el Vicepresidente (indicativo), D. Fulano de tal y tal.
Se agradece al presidente saliente su trabajo y dedicación.”

No cabe duda que “de donde no hay no puede salir”. Lo de “toma nota” en donde tiene que decir “se da por enterada” ya está comentado, pero fijémonos cómo al dirigente dimisionario se le cita por el indicativo, que podemos aceptarlo como una costumbre entre los radioaficionados, pero al vicepresidente que pasa a ser presidente se le cita con nombre y apellidos, además del indicativo, y precedido de la “D” de “don”. Tampoco pasa desapercibido que escriba ”presidente” con minúscula y “Vicepresidente” con mayúscula. Los cargos se escriben con minúscula salvo que se enfatice el desprecio hacia el que se va y la bienvenida al que llega. En los documentos oficiales y no digamos en un acta que queda sentada en un libro de por vida (social se entiende) no caben “modismos” y las personas físicas tienen que ser citadas por sus nombres y apellidos, de la misma manera que al comienzo del acta cita con nombres y apellidos a los directivos presentes, precedidos de la “D” de “don”. El desprecio hacia los dimisionarios es evidente.

NOTA: Los foreros a los que me he referido en mi anterior QRX, siguen en su conducta facistoide obsesionados con el tema de las “filtraciones”. Habrá que explicárselo con más detalle y pruebas documentales. Mañana es otro día.

 

 

 

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