CUESTIÓN DE DISFRACES:


Saber sembrar... para recoger

 

 

G. Belay.- EA1RF.

5/10/15

 

La Unión de Radioaficionados Españoles no atraviesa por su mejor momento y la tendencia es claramente a peor, consecuencia directa del nulo interés en los jóvenes por las comunicaciones radioeléctricas ante la avalancha de posibilidades y facilidades de los nuevos sistemas de telefonía, el acceso a redes sociales antes inexistentes, y la publicidad de las multinacionales que empujan desde la niñez al consumo masivo e indiscriminado de información. En medio de este desolador panorama (para la radioafición) la URE se va convirtiendo en un estercolero donde chapotean cuatro comemierdas bajo la pretendida consigna de “en tierra de ciegos el tuerto es el rey”.

TINTA DE CALAMAR

Se van apagando los destellos del éxito de expositores y público de IberRadio, y no les va quedando otro remedio a los dirigentes de la URE y de su sucursal URE-Parla, que explicar de una vez por todas, quién fue la entidad organizadora y de dónde se sacaron los dineros para los gastos generados, así como quién se hace cargo del déficit. Antes, si tienen un mínimo respeto al socio y a las normas vigentes, habrán de demostrar documentalmente que el acuerdo de llevar acabo ese evento y la dotación económica que supuso, tuvo lugar en la asamblea general ordinaria de la asociación, correspondiente al año 2014. Porque si el acuerdo no estuviese ahí reflejado y en la URE hubiese el mínimo interés en limpiar el estercolero, estos directivos habrían incurrido en una transgresión suficientemente grave para ser objeto de una moción de censura y un expediente disciplinario que acabaría irremediablemente en expulsión.

Para intentar que no se hable de toda esta realidad, los especialistas comemierdas buscan ponerse medallas jugando a pretorianos, tirando tinta de calamar, buceando en informaciones pretéritas a fin de desprestigiar la imagen de los 17 años y 6 meses que duró mi gestión al frente de la URE, sin lugar a dudas y como los hechos demuestran, el mejor momento de la historia de esta asociación en los que saber sembrar era la clave para poder, más tarde, recoger los frutos, muchos de ellos sostenibles y de los que los comemierdas disfrutan en la actualidad.

NOORDWIJKERHOOT

Es una ciudad de Holanda donde se celebró la Conferencia de la IARU Reg. 1 del año 1987, de especial recuerdo para mí, pues fue la primera a la que asistí.

Ya que los comemierdas están tratando de bucear en el pasado, recomiendo la lectura del editorial y el reportaje que en la revista de la URE de junio de 1987 se publica, y que firmo con mi nombre y apellidos, fiel a mi costumbre de dar siempre la cara y no esconderme para expresar con claridad aquello que veo y vivo. Posiblemente, ese editorial y el reportaje, crítico con las formas de control de la Conferencia, fueron los más traducidos (y a más idiomas) hasta aquella fecha de todos los publicados en la citada revista, si es que en alguna ocasión anterior se tradujo alguno. Luego, en años sucesivos, estas traducciones se volverían a repetir.

En la primera portada de la revista que adjunto a este comentario estamos los colegas que formamos la delegación española, con el representante portugués y, en la emisora, el de Nigeria, un tipazo de casi dos metros que nunca vestía con ropas europeas, y que se cambiada sus atuendos africanos dos o tres veces al día. Amistad que luego resultaría básica. Este colega (los nombres e indicativos a estas alturas poco importan) fue clave para resolver una cuestión enquistada que afectaba a la presencia de los representantes de Sudáfrica en las Conferencias. Cuando yo no disponía de la intérprete porque estuviese asistiendo al vicepresidente, nos entendíamos por señas, con bastante jolgorio y buen humor… y como nunca se ponía ropa europea, le pregunté cuál era el motivo, ya que otros representantes de países africanos sí lo hacían. Entonces, me preguntó por qué los europeos no alternábamos nuestros atuendos con los atuendos africanos… y no se me ocurrió mejor respuesta que la de que al menos yo, no tenía ropa africana, que si no, seguro que me la ponía… y ahí quedó la anécdota.

NOMINACIÓN SORPRESA

Insisto en recomendar la lectura del reportaje sobre la Conferencia de la IARU Reg. 1, porque allí se explica cómo, lo que se conocía como “lobby”, controlaba y dirigía todo lo que ocurría, a través de la Secretaría General (o del secretario) que era inglés, ya que el presidente, que era holandés, poco o nada pintaba que no fuese un difuminador del poder subterráneo de la ARRL.

Era, en la convivencia, habitual observar cómo no todos los colegas de las diferentes delegaciones se relacionaban, y por lo tanto, a los colegas africanos se les veía con demasiada frecuencia aislados. En algunas delegaciones había mujeres, en las subsaharianas, también, y en algún caso eran las “jefas” de la delegación y veteranas en asistencia. Muchas vestían con atuendos africanos, y por esas cosas de que siempre he tratado de remar a la contra, no sólo entablé amistad con el representante nigeriano, sino con todos los que pude del resto de las delegaciones africanas.

Para sede de la Conferencia de 1990 se conocían las candidaturas de Omán, Austria, Israel y Suecia. Y empezamos a barruntar si España podría presentarse… y como el presidente holandés nos dijo que ya era tarde y que no tendríamos ningún apoyo, nos presentamos, y contra todo pronóstico ganamos la nominación, en principio para hacerlo en Madrid, o alternativamente en Palma de Mallorca o Las Palmas de Gran Canaria, aunque al final fue en Torremolinos.

Todo estaba perfectamente preparado por el “lobby” para que fuese Austria, en la ciudad de Viena, y así pareció que, en la votación secreta que exigieron algunas delegaciones, se iba desarrollando el escrutinio, hasta que los últimos 10 votos escrutados fueron para España. Si no nos conocía nadie, si estábamos a mil años luz del “lobby”, si nunca la URE pintó nada en la IARU Reg. 1 ¿cómo es posible que le diésemos la vuelta a una votación que estaba pactada para Austria?

Sin duda el voto secreto tuvo bastante que ver, también nuestra presencia en la comisión legislativa con nuestras radicales intervenciones, y con la labor en pasillos con los colegas de Africa, tanto árabes como subsaharianos, para reventar los controles establecidos por el “lobby”. La labor en los pasillos, la amistad con aquel tipazo que se negaba a vestir a la europea y varios de los delegados árabes, fueron la llave que nos facilitó aquel triunfo.

APARTHEID

Los tres años que mediaban entre la nominación y la siguiente Conferencia tuvieron, al principio, más de un intento por parte del “lobby” de infravalorar nuestra capacidad para llevar a cabo la organización del evento, pese a mis reiteradas promesas de que sería la Conferencia mejor organizada de la historia de la IARU Reg. 1, meta que siempre me pareció fácil de alcanzar, visto lo que en Noordwijkerhoot vimos y los precios desorbitados que cada delegación tuvo que pagar. Superada esa etapa, y cuando faltaba un año para la Conferencia, con los precios y la sede definitiva, comenzaron a llegar las reservas de las diferentes delegaciones de los países miembros, todo dentro de la normalidad; hasta que llegó una extraña reserva de la asociación de Sudáfrica, precedida de una petición de permiso para poder asistir. Extrañados, pensamos que se trataba de una asociación nacional que, por no ser miembro de la IARU, querría asistir como observadora. Como no contábamos con esta circunstancia, enviamos la petición al presidente de la IARU Reg. 1, pues nosotros éramos anfitriones pero estas cuestiones pertenecían al Comité Ejecutivo. Si la petición resultó extraña, la contestación del presidente (recordemos: holandés) lo fue más, pues por tratarse de una asociación miembro era cuestión nuestra aceptarla o vetarla.

¿¿¿¿¿¿Cómo..??????

A través de otra persona cercana al “lobby” con la que habíamos hecho amistad, nos enteramos del misterio que no respondía a otra cuestión que a la palabra “apartheid”. Los países subsaharianos y los árabes (por solidaridad) se negaban a asistir a las Conferencias si se admitía a Sudáfrica. El problema estaba servido: el presidente no se pronunciaba porque era holandés y sabido es que en Sudáfrica el “apartheid” lo impusieron los de raza blanca, originarios de Holanda, así que los anfitriones teníamos la palabra.

Sudáfrica es un país miembro de la IARU y tiene el mismo derecho que los demás a asistir, así que les enviamos una carta en la que confirmábamos la reserva, al mismo tiempo que dábamos conocimiento al Comité Ejecutivo como veníamos haciendo con todos los pasos que se iban dando. De los países subsaharianos que tenían hecha la reserva, ninguno la canceló, y enseguida nos llegó la de Nigeria, y tras ella, el resto.

CORTESIAS

Una de las costumbres en las Conferencias, es que el país anfitrión ofrezca un vino de honor el primer día antes del almuerzo. El segundo día es el Comité Ejecutivo de la IARU Reg. 1 el que ofrece su “cocktel”; y después la Secretaría general de la IARU; y por último alguna de las asociaciones que presentan candidatura para la siguiente Conferencia. Pues bien, en el “vino de honor” que ofreció la URE, aquel nigeriano que me había preguntado por qué los europeos no vestíamos atuendos africanos, delante de todos me entregó un traje africano, posiblemente el que consideró más lujoso dentro de la sencillez de telas y diseños, para que me lo pusiese en la cena de gala.

Y me lo puse, pues fui consciente de que a él, por su clara influencia en el resto de las delegaciones africanas, se le debía la nominación de España y, no me cupo la menor duda de que, si no se produjo un boicot por la presencia de Sudáfrica, también a él se le debía. ¿Tanta influencia tenía aquel colega? Un año más tarde lo comprobaríamos, en otro evento, este a nivel mundial, dependiente de la ONU y organizado por la Dirección General de Telecomunicaciones siguiendo el patrón nuestro, también en Torremolinos y en el mismo hotel. Pero ya hablaremos…

ISRAEL

Los colegas de la delegación de Israel, cuando en 1987 estábamos en Noordwijkerhoot y planteamos nuestra candidatura, nos dijeron que ellos no tenían posibilidad alguna, pues los países árabes los vetaban por el asunto de Palestina, la Guerra de los Seis Días, etc. Allí obtuvieron un voto, el suyo, como venía, según me explicaron, siendo ya costumbre. En Torremolinos volvieron charlar con nosotros sobre su pretensión de presentarse, y hasta dónde podrían contar con nuestro apoyo, pues consideraban que teníamos una influencia importante. Le prometimos el voto y el apoyo, y con Bélgica como favorita, Alemania, Suecia y alguna otra candidatura, se llevó a cabo la votación, que ganó Bélgica, pero por un solo voto de diferencia con Israel dejando a la poderosa Alemania en tercera posición. Aun perdiendo, la alegría de los israelitas fue mayúscula al pasar de aquel voto solitario en Holanda a quedar a uno solo de Bélgica. No dudaron en agradecer nuestro apoyo, y que los árabes les hubiesen levantado el veto.

La Conferencia de 1993, en lo que a los anfitriones respeta fue un desastre. Por cierto, en Bélgica cuando se visten para las ceremonias utilizan chaquetas blancas y parecen camareros; pero para ellos es la máxima expresión del protocolo.

CAMR

Tras estas siglas está la Conferencia Administrativa Mundial de Radiocomunicaciones, que es el sarao en el que las administraciones de los estados que componen la ONU reparten la limitada tarta de las frecuencias radioeléctricas. No tiene (o no tenía) fecha fija de celebración, sino que según convenga, y por aquellas fechas decidieron que había que celebrar una, y España fue la Administración anfitriona. La duración de una conferencia de este calibre puede alcanzar incluso más de tres meses y los Estados miembros envían, según la materia que se vaya a tratar, a sus especialistas que se van turnando. La IARU tiene estatus de entidad observadora, así que asiste a todos los debates y plenarios, sin voz ni voto, pero a lo largo de la duración del evento desplaza a colegas especializados tanto en el aspecto técnico de la materia a tratar como en el de acceso a unos y otros funcionarios, y digamos que el trabajo básico de estas entidades observadoras está en los pasillos, en la cafetería, en suma, en los intervalos de descanso de los debates.

La DGT contactó con la URE por la experiencia recién vivida en Torremolinos, lugar elegido para la CAMR, por el asunto de hoteles y recinto del Palacio de Congresos. Y la Secretaria general de la IARU, también, para disponer de unas habitaciones fijas durante la duración, que serían utilizadas de forma rotativa por según qué especialistas estuviesen. Nos pidieron que estuviésemos formando parte de la delegación de la IARU, al menos en la inauguración y en la clausura, y en todo momento tuviésemos línea con los desplazados.

Así es la vida: hacía casi nada y según el “lobby”, éramos unos incapaces para responsabilizarnos de la organización de la Conferencia de la Reg 1, y ahora, la Secretaria general de la IARU (por si alguno no lo tiene claro, la asociación de USA, la ARRL, es la que sostiene económicamente a la IARU, a cambio de controlar la Secretaria general, nombrar a dedo al secretario y prácticamente al presidente) confiaba plenamente en nuestra capacidad.

5NoOBA

Sí, ese es el indicativo del colega nigeriano que resultó clave para que la URE lograse la nominación y más tarde para que no se produjese el boicot con Sudáfrica. El que me pidió que me disfrazase de africano, que también estaba (y algún otro más) en la CAMR nada menos que con voz y voto en nombre de Nigeria. O sea: además de radioaficionado, era un personaje en el área de comunicaciones, y no sólo por su físico sino por su cargo, alguien con peso específico.

Saludos efusivos y… como el alcalde de Torremolinos nos pidió que organizásemos una cena para los delegados que además fuesen radioaficionados, es evidente que entre ellos estaba este buen amigo que, por si se me había olvidado eso de vestir a la africana, me traía otro traje, esta vez blanco y una vez puesto, he de reconocer que espectacular. Así que, para que los comemierdas se relaman de gusto, mira por dónde, ahí estarán otras fotos que añadir en las que algún indocumentado diga que si estoy en pijama. Porque la entrada en el comedor de dos tipos de casi dos metros de altura, vestidos a la africana, fue un espectáculo. Eso sí, antes de nada, llamé al alcalde para advertirle que iría así vestido.

JAPONESES

Entre los asistentes bien como miembros de la IARU bien como miembros de otras entidades observadoras, y desde luego con su delegación, había varios japoneses. Algunos especialmente amables conmigo, pues según pude entender, nos habíamos conocido en Puertofederico, en la famosa feria alemana. ¿Y quiénes eran?: Los ejecutivos de Yaesu, entre los que estaba su presidente.

Pues los japoneses tras verme una vez más con el colega nigeriano vestido a la africana, tomaron nota. Porque al día siguiente teníamos otra invitación para una nueva cena que organizaba Yaesu. Resultaba un poco a destiempo, pues las tareas de la Conferencia arrancaban, y regresábamos a casa. Pero acudimos, y en un momento de la cena hubo unos instantes que pensé que serían para los discursos, pero aparecieron unos japoneses con unas garrafas de “saque”, que nos fueron sirviendo, mientras los anfitriones se ponían unos quimonos tipo chaqueta, y, el presidente de Yaesu sacó una de una bolsa y me pidió que me la pusiese, y claro, me la intenté poner, pero la talla era más bien corta y acabó rasgándose por la costura de la espalda, ante las risas de los comensales de otras mesas que observaban la ceremonia. Enseguida me hizo saber que no tenía importancia, que me enviarían otra… pero no, le dije que no, que me la cosería mi esposa y que la conservaría como recuerdo… con los trajes africanos.

Y así es, conservo los dos trajes africanos y el quimono japonés.

EL FRUTO

De las relaciones con el colega nigeriano ya he explicado cómo aquellas tonterías de los pretendidos disfraces fueron dando sus frutos. ¿Y del quimono de los japoneses y el mal rato pasado cuando se rasgó?

Un día cualquiera pasados 10 años, Cristóbal Loigorri, EA1KT, que era el vocal de satélites, me dijo que iba a visitar a los de ASTEC, a fin de pedirles una serie de material para la estación EA4URE que se estaba montando en la nueva sede de Monte Igueldo. Le dije que no había inconveniente. Y fue, lo trataron estupendamente a él y a su acompañante, los invitaron a comer, y cuando entraron en materia, le preguntaron por mí. Y quedó todo pendiente para otra visita, en la que esperaban que estuviese yo.

Le pedí a Cristóbal una relación del material que pretendía, donde figuraban dos equipos base de MAF, rotores acimutales, equipo de HF… quedamos para un determinado día, y allá nos fuimos. Más o menos siempre en estas entrevistas que llevábamos a cabo cada cierto tiempo, la liturgia era la misma, ya que mi amistad con el presidente y los ejecutivos de ASTEC venía de cuando ellos fundaron la compañía y tomaron la representación de Yaesu, allá por los años 75, y yo mi hiciese cargo de la producción, edición y dirección de la revista URE, y por lo tanto, de la publicidad. A los postres, como siempre, surgía la pregunta de rigor: ¿Y por fin, qué os trae por aquí? Pues nada, esto del material que necesitamos para la EA4URE… Hombre… nos haría falta una carta… Con eso ya contaba y la traigo redactada para el presidente de Yaesu

No habían pasado 15 días y desde Japón enviaron todo el material, con los tres equipos, fuera del cupo de importación que Hacienda les permitía por año a ASTEC, donación especial para la Unión de Radioaficionados Españoles. Una nota escrita a mano y en español un poco de aquella manera, me preguntaba si mi esposa ya me había cosido el quimono.

CONCLUSIONES

Sí, a veces me he disfrazado. Casi siempre porque me lo han pedido en inglés, idioma que desconozco pero que acompañado por las consabidas señas y gestos, acaba uno entendiendo. Me he presentado en una cena con ropa africana, una vez, en el acto que todas las delegaciones asistentes a una Conferencia de la IARU entregan un presente como recuerdo del evento, porque así me lo pidieron. Y volví a ponerme atuendo africano en otra cena porque la misma persona me lo volvió a pedir. E hice un poco el ridículo tratando de complacer a otra, poniéndome un quimono cuatro tallas por debajo de la mía… y en otro evento de la IOTA celebrado en Alicante, asistí a una comida con una camisa de seda que alguien me entregó como producto genuino ya no me acuerdo de dónde, para que me la pusiese. Añado que conservo todas estas prendas como recuerdos, colección en la que ocupa lugar de honor la prenda con la que se hace un turbante, tela negra, como símbolo de los saharauis que más de una vez me he puesto en eventos… o simplemente la he llevado colgada del cuello, ya que así me explicaron los saharauis que se hace cuando se va a permanecer bajo techo bastante rato.

Pero, con toda la crítica que los comemierda me puedan hacer, por mucho que se esfuerce el comemierda mayor del reino, hay una prueba del algodón que lo explica todo:

¿Cuántos presidentes, y a fe que lo intentaron antes y después, han logrado que la URE fuese sede de una Conferencia de la IARU Reg. 1? ¿Cuántos presidentes han logrado que la URE fuese sede de un congreso de la IOTA? ¿Y de HF? ¿Cuántos presidentes de la URE antes o después de 1985 a 2002, lograron equipos, torres, antenas, rotores, amplificadores lineales… para la estación EA4URE a coste cero?

Porque Conferencias de la IARU Reg. 1 se celebró una, y pasados un montón de años sigue siendo recordada como la mejor organizada de la historia; de la IOTA creo recordar que una en Alicante y otra en Las Palmas, y de HF no recuerdo. De material para la EA4URE a coste cero… ¡jamás nadie aportó nada! Gracias a saber estar en el lugar preciso en el momento oportuno, comemierdas como el pinchadiscos ha podido fotografiarse delante de los equipos Yaesu de la EA4URE, que yo conseguí a coste cero. Él y otros varios como el zarrapastroso de la grúa. Todos comiendo de lo que mi gestión y mis disfraces han procurado y que, tal cual lo despilfarran, en poco tiempo se perderá.

NOTAS:

Sé que este QRX es un informe retrospectivo largo... y me dejo cantidad en el tintero, así que además de recomendar la lectura del editorial y el reportaje de la revista de Junio de 1987, lo hago extensible a la nota de bienvenida que incluye el ejemplar de abril de 1990, que siendo breve, dice aquello que decenas de delegados de las asociaciones miembro nunca se atrevieron a decir en voz alta, y menos a escribir. Desde luego, el reportaje sobre el desarrollo de la Conferencia de 1990, pues el títular de portada ya es explícito de la realidad de la IARU: "La IARU tiene que ser de todos..."

Ya pasaron muchos años y bastantes Conferencias; los protagopnistas han ido variando y la situación no. Porque cuando se pretenden cotas de poder, se tienen que asumir responsabilidades, y poder queremos todos, pero responsabilidades ninguna. Como en ciertas edades estamos dedicados a ganaros el garbanzo para dar de comer a nuestras familias, en los cargos ejecutivos de la IARU y de la mayoría de las asociaciones miembro los dirigentes son personas de edad avanzada, o inútiles sociales.

La página que añado de las varias que comprende el reportaje de la Conferencia de 1990, se corresponde con el Plenario inaugural, donde se observan dos cuestiones: la primera es que había traducción simultánea, por primera (y única vez) en la historia de la IARU; la segunda que no acudí disfrazado.

El problema es que la mayor parte de los comemierdas, en estas fechas, no eran socios de la URE.

(Volver a QRX...)