ESPERPENTOS

 

 

G. Belay.- EA1RF.

27/07/15

 

Se puede leer en la “web” del Radio Club Henares (amos y señores de la Unión de Radioaficionados Españoles) una especie de editorial que pretende (o lo parece) ejemplarizar castigando a terceros no socios de ese club, de manera contundente, si bien dicen que se guardan las pruebas por aquello de la Ley Orgánica de Protección de Datos. Se guardan las pruebas que vienen a consistir en “mensajes” realizados por los modernos medios de la tecnología telefónica y privada, pero “largan” al tiempo indicativos de las personas sancionadas como titulares de los mismos. El que quiera ver las pruebas pide hora y día y en la sede del club le ponen todo lo que no pueden divulgar para que lo verifique.

Sabido es que un indicativo de una emisora es, por buscar un ejemplo fácil, como la matrícula de un coche, irrepetible en todo el mundo mundial, de manera que en el argot de los aficionados sustituimos el nombre y apellidos del titular de una emisora por indicativo que tiene adjudicado. Si hubiese que acudir a sede judicial, el primer paso de un abogado es demostrar que el indicativo corresponde de forma inequívoca a una determinada y única persona. Como consecuencia, los operadores, tan pública como a la ligera sancionados, y la sanción difundida en una “web” oficial de una entidad, adjudicada a unos indicativos, tiene el mismo valor penal (dentro de la LOPD) que si se hubiesen citado los nombres y apellidos. Estamos ante un esperpento perpetrado por la prepotencia del momento de protagonismo que atraviesa el Radio Club Henares, que sigue los pasos de la URE, o quizás, sea la que los determine: Sanciono a operadores (no socios) sin dar sus nombres pero sí los indicativos de las emisoras de las que son titulares inequívocos.

Pero antes de sancionar y presumir que se tienen pruebas irrefutables, hay que demostrar, si nos atenemos a sede judicial, que los operadores que utilizaron esos indicativos eran sus respectivos titulares, y no terceros que, siempre en nuestro argot, se denominan piratas. Esto, si lo niegan, ya no es tan fácil de demostrar. Tampoco es tan fácil imponer sanciones desde la prepotencia, si los sancionados exigen (no olvidemos que no son socios y no están sometidos a la disciplina del club) las garantías constitucionales, en cuando a derecho a ser escuchados antes de ser sancionados.

Al final lo que se cuestionan son ciertas incongruencias de las bases de un “diploma”, consistentes en el número mínimo de contactos que una estación activadora de un vértice geodésico ha de completar para que esa activación sea considerada válida; y el número de activaciones por día que un operador pueda llevar a cabo. Los titulares del “diploma” del Radio Club Henares, “borran” la lista de “vértices trabajados” de aquellos que según ellos incumplen las normas o boicotean (que es la sustancia de las sanciones impuestas) su desarrollo. Extraño puede resultar, pues los corresponsales que han “trabajado” esos vértices cuyas listas se “borran” ¿qué culpa tienen de los esperpentos que se organizan en el club? Todo viene rodado porque además de los corresponsales que aspiran al diploma, a los operadores que activan los vértices también se les premia, y cuantos más vértices activados más meritocracia. Los organizadores, desde su derecho de “dueños” del diploma, sientan las bases y las modifican, pues para eso son dueños. Y los ”activadores” se montan sus operaciones de vértice en vértice para alcanzar la “gloria”. Y aquí surge el problema: Primero el tiempo que tiene que mediar entre dos activaciones; y después que en cada activación para darle validez se precisa un mínimo de 100 corresponsales. Esperpento: si un “activador” se queda en 99 ¿se invalidan todos? Si las condiciones de propagación son negativas, el mérito y la paciencia del “activador” merecerían un premio. Pues no, la lista de contactos que envíe se ”borra” y la activación no cuenta. Pero los corresponsales, sean 10 ó 60 ¿hicieron el contacto o no lo hicieron? Porque si la lista se “borra” se borra para todos. El esperpento es glorioso, injusto y chavacano.

No conozco a los sancionados. Tampoco sé si todo esto es un esperpento más de los que siempre ha habido en el desarrollo de diplomas y concursos, y no digamos en la práctica del DX, pero intuyo que si los públicamente sancionados denuncian el contenido del texto que se difunde en la “web” del Radio Club Henares, el presidente, como responsable penal, y el club como responsable civil, pueden tener algún ligero disgusto. En cuanto a la validez de los contactos entre dos emisoras de aficionados, lo que da fe de su existencia son el Libro de Guardia, cruzado de ambas estaciones, y la QSL. El Radio Club Henares carece de atribuciones coercitivas ni legislativas para determinar si un QSO (por cierto, el Código Q es singular) es o no válido.

TURBULENCIAS

Hay rumores de que alguno que tiene ligero el dedo índice para mover teclas y la lengua larga para meterse en QSO donde no le necesitan, busca abogado y procurador en Madrid, por algo que ha ocurrido en 7.110 algún día de los pasados. A veces nos ocurren estas cosas: presumimos de madrileñismo y cuando necesitamos un abogado (que no nos triture con los honorarios y nos defienda con eficacia) no conocemos a nadie. Pero claro, está la Unión de Radioaficionados Españoles, y su presidente, que sí conoce, al menos, al abogado que suele llevar los temas de la URE, y presuntamente, se lo recomienda. Mal rollo, porque “la otra” parte también son socios de la referida URE, y no me imagino que antes de iniciar las turbulencias hayan pedido consejo al presidente de la URE y les hubiese recomendado al mismo profesional. No, no parece que haya sido así, y claro, a efectos de los que iniciaron las acciones legales, la URE, presuntamente, se ha situado en una parte en perjuicio de la otra.

El mismo sujeto que “busca” presuntamente abogado defensor, está siendo denunciado (todo dentro de turbulencias menores internas) de que se le va el dedo índice en el teclado, y pone en boca de otro al que parece que se la tiene jurada, alguna frase que nunca escribió, y éste, le pide al “moderador” del “foro de asuntos secretos de la URE” que sancione al del dedo fácil con una disculpa en el foro en cuestión.

La radioafición es cosa de caballeros. ¡Pero de toda la vida, tú! ¿Y de las señoras, se acuerda alguien?

PULCRITUD

He visto y leído la última acta de la reunión de directiva de la URE. Hay que felicitar al secretario que ya aprendió que los dirigentes y los socios de la URE no son indicativos de emisoras, sino ciudadanos con nombres y apellidos.

Hay que ver lo que van aprendiendo de mis consejos todos estos ignorantes digitales. Con el odio que me profesan y no tienen más cojones que seguir las pautas que les marco.

 


Sanción en el diploma DVGE


Como posiblemente ya sabéis, desde el 1 de junio de 2015 se han llevado a cabo una serie de actividades – 23 de las que tenemos constancia – por parte de varios seguidores del diploma, en la que el número de QSO’s se encontraba siempre al límite de la norma (100 QSOs).

Por lo que hemos podido saber, todas estas actividades se realizaban a modo de boicot, con el único objetivo de presionar el cambio de ciertas normas del diploma. Lo curioso es que, su propuesta, nunca fue realizada por ningún medio a la vocalía del DVGE ni a la JD del RCH.

Para la llevar un control de las actividades a realizar, el cabeza visible de este boicot creó un grupo de WhatsApp, llamado “Activador de 100 QSOs” en el que se dan recomendaciones de lo que hay qué hacer y al que se añaden a ciertos operadores para que se puedan unir a esta práctica. Pertenecer al grupo, es tener el privilegio de saber la frecuencia y actividad que se está realizando.

Todas estas prácticas de hacer radio no sólo son malas para el colectivo de radioaficionados sino que es una forma mafiosa de llevar a cabo las actividades, dañando lo que siempre ha caracterizado a un radioaficionado: “ser un caballero”. Durante el desarrollo de estas “actividades express”, se estaba ya creando un mal ambiente en la radio, y los seguidores del diploma ya sabían que, o entrabas entre esos primeros 100 comunicados, o esa referencia se perdía, creando una situación de estrés y ansiedad que va contra cualquier principio de buena radio, además de crear una mala imagen del DVGE.

La Junta Directiva del Radio Club Henares, a instancia de la Vocalía del Diploma de Vértices Geodésicos de España, no ha tenido otro remedio que, para cortar esta situación insostenible, sancionar a los actores de la forma que se resume a continuación:

– EC2: 1 año de exclusión del diploma más 100 actividades de su ranking particular.

– EA2: 8 meses de exclusión del diploma, más 75 actividades de su ranking particular.

– EA4 y EA8: 6 meses de exclusión del diploma, más 50 actividades de su ranking particular.

La exclusión implica que no pueden participar, ni activa, ni pasivamente en cualquier actividad de este diploma y además en el caso de EC2 y de EA2 tampoco pueden contactar con las distintas referencias que para el Diploma de Vértices Geodésicos de España se encuentren en el aire, pues cuando llegue el log para validar, si figuran en él, serán borrados del mismo.

Se dispone de todo tipo de documentación (correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, etc.) que demuestran y evidencian todo lo anterior y que, por su carácter privado, no podemos hacer público. No obstante todos aquellos socios del RCH que lo estimen oportuno, pueden concertar un día para poder ver y comprobar la veracidad de los documentos.

Radio Club Henares

 

 

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