FASCISTOIDES

G. Belay.- EA1RF -------------------------------------------------------------------

(6 enero 2014)

 

Los fascistas, entre otras cosas, utilizan la estrategia de repetir argumentos según convenga, aunque sean contradictorios y sin que se le caiga la cara de vergüenza, pues nadie puede rebatírselos al no existir libertad de expresión. Ejemplo sublime son las intervenciones de un tal “Guillermo”, cuyas barbaridades ya han sido recopiladas en varios medios de internet, y que se esfuerza constantemente en mostrar su perfil fascista, lo mismo para tirar por la borda a los polizones (metáfora que dice ahora que era) como para querernos convencer de su talante democrático, como se aprecia que predica en este post respuesta al acotado previo:

“EA5 escribió: Hablaría de más cosas pero está prohibido.”

Y el tal Guillermo contesta:

“Hola: Espero que no sea así, y que nada esté prohibido. Creo que se puede hablar de todo, siempre que se tenga el respeto debido y la delicadeza apropiada al tema, tal como (h) a descrito José. Si en algo hemos avanzado enormemente es en la LIBERTAD DE EXPRESIÓN.- Guillermo. Cantabria VHF.”

El otro dice bien, cuando no quiere tocar temas que están prohibidos, no sea que venga un fascista de los que establecen las prohibiciones (en la URE) y lo tire por la borda, eso sí, con el respeto debido y la delicadeza apropiada al tema, como (dice) ha (del verbo haber, con hache, burro) descrito José. Y para que el otro se confíe y hable de lo que él piensa que está prohibido y el fascista lo pueda tirar por la borda justificadamente, o si es de tierra adentro pegarle un tiro en la nuca y enterrarlo directamente en una cuneta, añade lo de que si en algo hemos avanzado es en la libertad de expresión. ¡Muchísimo! Pero a los polizones los tiramos por la borda y en la mesa del animal fascista se sientan a comer los que él quiera invitar… y no un polizón cualquiera, que igual resulta que piensa, opina e informa, y eso es un peligro público para la democracia fascistoide del pato del martillo. De lo que no habla este animal es de si el polizón ha pretendido sentarse a comer en su mesa; porque esa es la cuestión, la mesa es suya y antes de cerrarle el paso a nadie hay que acreditar que alguien ha querido sentarse a comer con él. ¿Se refiere, con esta nueva metáfora, a la mesa común de la URE? ¡Ostras! Peligro, porque como buen animal fascista se considera propietario de la URE y por eso decide, en ¿democracia?, claro, quién se sienta y quién ha de ser tirado por la borda o ejecutado de un tiro en la nuca.

Dejando al animal fascista en sus intentos de salir de la pocilga en que vegeta, chapoteando mierda, sí me ha gustado el ejemplo que EA4RE le pone a EA6RF (entre transportistas anda el juego) en cuanto a los fines de una asociación nacional de transportistas y eso de que le tuviesen que comprar un camión a cada asociado, intentando, por enésima vez, explicarle a este dirigente que la infraestructura que disponga cada sección de la URE tiene que venir financiada por el peculio de los socios de esa sección, y no por todos los socios de la URE. Pero no lo quiere entender y sigue obsesionado por exigir a todos los socios de la URE que contribuyan a financiar los proyectos de la sección que preside y que, a lo que se aprecia, los socios que la componen no quieren financiar, sin pensar en que en otras secciones también se ponen en marcha otros proyectos similares y nadie ha exigido que se los financien los demás. Entonces ¿esas infraestructuras están acordadas por todos los socios de esa sección o sólo por la media docena que suele acudir a las asambleas? Si todos los socios no están de acuerdo en sostenerlas y se dan de baja o se van a otra sección si se les repercute el gasto realizado, es que las ideas del presidente no cuajan o la mayoría (que se niega a financiarlas) no las consideran necesarias.

Y, siguiendo con EA4RE, me gusta su línea de soluciones para modificar la estructura de la URE, pues aunque no con exactitud, sí parece que coincidimos en adecuar los órganos de gobierno a lo que es hoy este colectivo, reduciendo el número de los que los componen a niveles acordes con las asistencias que estadísticamente están acreditadas. Pero eso merecería un congreso para debatir las bases de partida de un nuevo estatuto que recoja esas modificaciones.

Volviendo a lo del respeto debido y la delicadeza apropiada al tema, como las escopetas (de los fascistas y no fascistas) las carga el diablo, viene EA3HKY y le recuerda a EA4RE este post, radical y expeditivo, escrito por él hace unas fechas:

“Mientras exista la norma novena no se puede hablar de los trabajadores en ninguna faceta.”

Claro, ni siquiera con el debido respeto y la delicadeza apropiada al tema. La norma es la norma, y EA4RE está en su derecho a interpretarla según convenga. Hablar, lo que se dice hablar, no, pero eso lo arregla el tal Guillermo de Cantabria: se tiran por la borda (o por la ventana de la sede, a poder ser la del segundo piso para asegurarse de que se rompan la crisma) y ¡ya está! Porque los principios no tienen por qué ser siempre los mismos: ¿Qué dice la norma novena, que no se puede hablar de los empleados en el foro? Pues según EA4RE, no. ¡Ah! Eso era antes, ahora, aunque la norma no ha sido modificada, EA4RE hace una nueva interpretación, más lasa, y resulta que “ya” se puede hablar. Y aunque parezca una contradicción no lo es. EA4RE se limita a modificar su radical y expeditivo criterio con la misma naturalidad que el presidente Fernández, rey de la estulticia, modifica a su antojo la norma de reingreso en la URE. ¿Por qué Fernández puede obviar una norma y EA4RE no? Si Fernández, rey de la estulticia, se pasa por el forro de sus caprichos una norma ¿no está en su derecho Guillermo de Cantabria a tirar por la borda a los polizones que le vengan en gana? Y la conclusión final sería: ¿Para que carallo necesitamos un estatuto si luego se hace lo que le da la gana a Fernández, rey de la estulticia, o a Guillermo de Cantabria?

Así que, en esto de los debates cada cuál expone sus criterios que, como dijo Groucho Marx, si no le gustan mis principios, no se preocupe, que tengo otros… incluso los contrarios. O ninguno.

¡Tropa del carallo!

 

(Volver a QRX...)