¡VAYA MIERDA!

 

 

 

G. Belay.- EA1RF.

1/09/2014

 

 

 

Llueven chuzos de punta. Y los escritos con origen en el secretario son una puñetera mierda. He visto uno que dice: “Sr. Paco Soler…” ¡Enorme! El tal Paco Soler tendría que haber contestado: “Sr. Pepe Manolo…” (jajaja)

En cuanto al contenido… es de imposible complimiento, o se puede cumplir la orden de “editar” simplemente borrando una conjunción, ya que la ignorancia del instructor hace que se obvie algo fundamental: lo que se pretende que se borre. Y, a mayores, el porqué se tiene que borrar. Y, a mayores, el texto del artículo/norma que presuntamente se incumple.

Sin estos insignificantes detalles, lo actuado es nulo de pleno derecho. Ahora bien: te sancionan y a reclamar a la CG; y de ahí, al juzgado.

CEREBROS TARDÍOS

La revista “RADIOAFICIONADOS” pretende mejorar sus contenidos; y su presentación. También pretende autofinanciarse de manera que los anunciantes aporten el montante que cuesta editarla. No entraré en el esfuerzo editorial del equipo que la dirige. El resto del esfuerzo, incluidas las ideas de un presunto experto en materia publicitaria , huele a “cerebros tardíos”.

Todos los esfuerzos que se hagan por mejorar el contenido no van a variar el monto de la cartera de publicidad. Los anunciantes son los que son y más allá de ellos no hay nada que rascar. Que la revista logre ser un referente mundial de las publicaciones en español es una utopía. A los anunciantes no les importa otra cosa que el posible comprador español. Que vea el anuncio de sus productos un argentino o un cubano le resulta indiferente. Las firmas multinacionales ya tienen esa publicidad pactada con cada uno de los importadores de cada país, y por lo tanto, el anuncio está presente antes de que llegue “RADIOAFICIONADOS”.

La revista puede ser soporte divulgativo de otros productos que los 8.000 potenciales lectores pueden necesitar. Seguro. Por ejemplo y además del abanico que presenta ese socio, presuntamente experto en estos temas, muchos necesitan gafas. Incluso hasta para leer ciertas páginas de la revista. Antes de meterse en terrenos desconocidos habría que contratar una agencia de publicidad o a una persona más o menos con experiencia, pues no veo al Sr. Pepe Manolo visitando a potenciales clientes con el camión de la “trapabocha” y la grúa. Y eso no se hace de memoria, sino invirtiendo. Pero gafas ya se anunciaron en la revista; y otros productos no relacionados con la radio. Un fulano vino a la sede de la mano de otro socio. Durante unos meses se incluyó ese tipo de publicidad, pero no llegamos a ver ningún contrato. Ni contrato ni otra cosa que letras devueltas. Eso sí, comentarios sarcásticos de los socios en los repetidores, unos cuantos. Un día se organizó un escándalo porque se anunciaba un mausoleo neogótico sito en Ourense. El anunciante era el jefe del departamento Jurídico de la D. Gral. de Telecomunicaciones. Bastante cachodeo porque se trataba de zaherirme ya que la economía de la revista iba de maravilla, donde otros habían naufragado estrepitosamente, y estaba salvando la economía de la asociación. Ninguna de aquellas "viejas glorias" que se pitorreaban recordaba que uno de los "suyos" había anunciado el "Ozonopino Ruy Ram" combinando las letras y el distrito de su indicativo.

A lo largo de esta década y posiblemente de la siguiente, la revista nunca será posible que se autofinancie. Cuando la revista ingresaba un 30% más de lo que costaba, las críticas de los “expertos” eran que “tenía demasiada publicidad”. Era cierto: en algunas ediciones rebasábamos el 30% sobre el total de paginación, que es lo que determinaban las leyes. Lo hicimos nosotros y lo hacían la mayoría de los medios informativos. Y lo hacen en la actualidad. La revista llegó a superar las100 páginas para poder soportar más de 30 de publicidad. Luego fueron dando quiebra más de una de las firmas comerciales y siempre un 10% era papel devuelto. Así que fijamos el objetivo en sanear la cartera de publicidad, descartando las firmas que devolvían la letra, que se giraba a 90 días… así que la tarea no fue fácil.

Si se llegó a un modelo convencional de 64 páginas fue porque había posibilidades de que los anunciantes “ocupasen” 20. En el momento en que apenas ocupan 10, la parte informativa/divulgativa no puede ir más allá de 30. La chifladura y el “jardín” en que se han metido estos últimos años es mantener 64 o más páginas y 4 de publicidad, para lo cual se aumentan los textos y las fotos, y como no hay contenidos de cierto nivel, porque la técnica todos la reclamamos y pocos la leemos, y el resto depende de la buena voluntad de los socios que envían los originales, y sólo leyendo el foro ya vemos el desnivel imperante, la revista es lo que es, un boletín de noticias que dimanan de los dirigentes, artículos técnicos que son todo menos divulgativos, y las aventuras de los grupos de socios en sus respectivos ámbitos, que les importan a ellos y nada más que a ellos.

SOLUCIONES

La revista es un gasto oneroso que más bien pronto que tarde acabará hundiendo económicamente a la asociación que la edita. No cabe otra solución que volver al tamaño de antes de mayo de 1978: la mitad de lo que es hoy, con lo que se ahorra el 50% del papel, que es el gasto variable más difícil de controlar; también se ahorra una pasta en el “cierre” (embolsado) y en el franqueo (peso).

La cartera de publicidad nunca más será suficiente para financiar la revista tal cual se edita en la actualidad, y menos, si como se puede leer en el foro, se pretende que disponga de más páginas. ¡Un disparate! Tampoco vale aquello de venderla en los kioscos de prensa. Alguien lo propuso, se cedió y el fracaso fue estrepitoso.

No pretendo pintar un panorama pesimista sino analizar la situación desde el pragmatismo que me procura la experiencia. Dirigir publicaciones especializadas es algo que hice y conozco bien, y por los resultados obtenidos no me ha ido mal: producirlas es bastante más complejo, y nadie ata, en ese terreno, los perros con longanizas. Sé lo que es dormir en el asiento de un R-5 a 1.000 kms de mi QTH, y al día siguiente a primera hora estar con un anunciante, con aspecto de venir de un hotel, de traje y corbata. Y sé que, a veces, te ves obligado a cobrar en “especie” porque aquel formidable cliente está al borde de la quiebra. Y por saber, sé que en esa asociación alguno de sus miembros se puede llevar una decena de “talkis” (del cobro en “especie”) dejando las cajas para que no se note el hurto hasta meses después.

El problema no es que en Badajoz (o dónde sea) aten los perros con longanizas, el problema es que ya no hay perros que atar y las longanizas se las han comido mientras los que tenían que cuidar de ellas miraban para otro lado, o participaban en la paparota. Longanizas, jamón, equipos…

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