DERECHOS CIVILES

“Tengo un sueño…”

 

 

 

Dice Obama que el sueño de Luther King, después de 50 años, aun no es una realidad, pese a ser, él, un negro, presidente de los EE. UU. La lucha por la igualdad de los derechos civiles no se ha conseguido, dice Obama, mientras no se acabe con “la discriminación legalizada”.

En estos 50 años los españoles nos hemos dado una constitución que en su Artículo 9 establece:

1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.

3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

Y en su artículo 14 sobre “derechos y libertades”:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Parece, por lo tanto, que en España no tenemos problemas de discriminación, si bien en la Unión de Radioaficionados Españoles, además de unos extraños dirigentes que contienden con la Administración, y pierden con indignidad y estrépito, dejando la imagen del colectivo como unos zorros, se permiten vulnerar las normas en vigor y discriminar de forma inimaginable, a unas personas de otras.

COMPROBEMOS

El presidente Fernández difunde una carta en la que entre otras obviedades dice: “A los que por alguna circunstancia os fuisteis y podáis leer esto, os invito a volver con nosotros”

Y es una obviedad porque en la “web” oficial de la Asociación, si accedes al apartado URE, te encuentras con el subtítulo “Como hacerse socio…” y, una vez abierto dice:

Si ya fuiste socio de URE y deseas reingresar nuevamente, te indicamos que no es necesario que cumplimentes la solicitud de ingreso, únicamente tendrás que facilitarnos tus datos actualizados (QTH, indicativo, domiiliación bancaria) enviando un correo a tesoreria@ure.es .

A continuación aparecen las condiciones y los trámites para los nuevos aspirantes, y como las cosas se entienden en el orden que están escritas, otra obviedad es que quien quiera que ha redactado y difundido esta norma prioriza a los posibles ex socios sobre los nuevos aspirantes.

No tengo claro de qué fecha es la norma del reingreso, pero alguien ha decidido que para reingresar en la URE sólo es preciso la voluntad de hacerlo y el número de “su” cuenta corriente, sin que tenga que intervenir ni el presidente Fernández ni la junta directiva, ya que, incluso el correo manifestando el deseo ha de ser dirigido directamente a “Tesorería”, ni siquiera al tesorero. Por lo tanto a aquel ex socio que quiera reingresar le basta con un correo a “tesorería” manifestando su voluntad adjuntando el número de cuenta corriente, y desde ese mismo instante y sin más historias, es socio en plenos derechos.

ANULA ATRIBUCIONES

La norma, digo que no sé ni cuándo ni qué directiva la ha acordado, pero está claro que nadie la ha impugnado, y, pasados esos 40 días que determina la LODA, por lo tanto harto difundida en la “web”, se incorpora a la normativa de la URE anulando cualquier otro trámite que estableciese el Estatuto, el RRI, o anteriores acuerdos de Junta Directiva, incluidos aquellos que pudiesen ser restrictivos para el ex socio (Constitución Española), o cualquier atribución en esta materia del presidente o de la junta directiva o de cualquier otro órgano (si existiese) de gobierno. (No es necesario dirigirse al presidente ni a ningún órgano ejecutivo).

Partiendo de esta premisa decidí comunicar el reingreso en la URE, una vez superada una, afortunadamente breve, situación de precario estado anímico, por otro lado lógico, cercano a la depresión. Mi circunstancia hacía fácil el trámite ya que el recibo del año 2013 estaba abonado en su totalidad, y expresada mi voluntad de reingresar, consideré que, en el instante en que se registró mi petición, ya era socio en plenos derechos.

Mi baja, como el resto de los trámites que siguiendo las instrucciones establecidas para el reingreso he seguido, fueron todas mediante correos electrónicos. Veamos:

Al presidente de la URE:

Desde que hace ahora más de dos años, que había reingresado en la URE, mi difunta esposa venía pidiéndome que dejase la Asociación, ya que los servicios que de ella podría obtener eran mínimos y los disgustos continuos. A veces, reconozco que ella acababa soportado esos disgustos y mis alteraciones del carácter. Previamente me había convencido de que nos diésemos de baja en el Club Campista Ourensano, pues ya no “salíamos” a las acampadas. Siempre pensé que era una cuestión del instinto ahorrador de las mujeres, que se acentúa a ciertas edades.

Ahora, desaparecida ella, es mi hija la que insiste en que, si quiero superar la situación de bajo ánimo en que me encuentro, deje la URE. Y, por si no fuese suficiente, mi hijo se ha unido a ese consejo.

Llevo cambiando impresiones con varios socios y no socios, y unos me piden que lo piense mejor y espere a fin de año, y otros, dado el estado de ánimo (en momentos cercano a la depresión) por el que atravieso, que siga el consejo de mi fallecida esposa y de mis hijos. Finalmente, he consultado al médico de cabecera que me remite a un psicólogo y el consejo es el mismo: “Deje la URE”. Es algo así como: “Muerto el perro, se acabó la rabia”. Me caben dudas de que esta sea la solución, pero obedezco. En mi fuero interno pienso que no seré capaz de remontar.
Es fácil concluir que a la JD le vengo resultando incómodo; y que esta decisión resuelve en parte esa incomodidad; sería normal, dado mi sentido crítico. Pero basta repasar el foro oficial de la URE para comprobar que aquellos que se conducen como “el futuro de la Asociación”, están en la misma línea argumental que la JD: Liquidación del mensajero, en el mejor estilo de las dictaduras. Los 3 actos de conciliación del pasado 20 instados por 3 de los directivos de esa Junta, son sumamente explícitos. Pero lo que más me ha alarmado es un post de EA4RE, donde sin prueba alguna y contra lo que en la AG ordinaria del 18 de junio del 2011 se informa por parte del técnico contable y del interventor y así se recoge en acta, precisamente a petición del citado EA4RE, no duda en difamar y mentir atribuyéndome irregularidades y posibles actos delictivos, sin que este tipo de “post” se considere que incumple el Estatuto. También, en el mismo post, se refiere a un expediente disciplinario que, según informa, me ha sido abierto, por lo que la connivencia con alguien de la JD, raya en los mismos vergonzosos parámetros de aquellas conversaciones que no pudieron ser negadas, en las que especulando con la delicada salud del secretario señor Bernal, se ofrecía al interventor señor Fernández, para sustituirlo. No entraré en más precisiones: simplemente, decido que mi pertenencia a la URE es innecesaria y mi salud prioritaria, y por eso y a partir de este momento causo baja como socio.

En esta segunda y posiblemente definitiva despedida, quiero hacer constar mi aprecio a todos los miembros de la plantilla administrativa, cuya lealtad a la URE ha sido siempre incuestionable; lo hago, expresamente, porque los mismos que se postulan como “el futuro de la URE” han cuestionado su honradez públicamente. Afirmo, que gracias a ellos, mi gestión como presidente que he sido y la de mis compañeros de directiva, con todos los altibajos que se quieran añadir, puedo presumir que ha sido un éxito. Mención especial para Juan Martín Martínez, cuya vida profesional se desarrolló íntegramente en la URE, y deseo de que esa jubilación a la que está a punto de llegar, sea la culminación de tantos años dedicado a nosotros. A todos ellos, gracias.
Dado que esa JD acepta que algunos socios abonen la cuota por semestres, supondría una discriminación que, al no haberme acogido a esa posibilidad, ahora me viese obligado a satisfacer el 100% de los servicios que no recibiré; por lo tanto y como quiera que he aportado la cuota íntegra en enero, espero que se proceda a la devolución de la parte alícuota correspondiente al día de la fecha.

Pereiro de Aguiar, a 21 de mayo de 2013.
Gonzalo Belay Pumares
EA1RF.

Como constatación a mi baja recibí una comunicación electrónica de “tesorería” (24/05/2013) en la que me decían:

“Buenos días Gonzalo, tomamos nota de tu baja y en relación con la petición de devolución de cuota del tiempo que resta hasta final de año, consultada la JDURE, esta considera que no procede hacer excepción alguna con el resto de socios que piden la baja a mitad de año y no desean prolongar su afiliación hasta final de año a pesar de que no se les devuelve cantidad alguna. Saludos, Marga Sierra tesoreria@ure.es”

DISCRIMINACION

O sea: toman nota de mi baja, pero me dicen que de la devolución de la parte de la cuota (segundo semestre) consultada la JD “no procede hacer excepción con el resto de socios”. Falso: es evidente que hay socios que pagan por semestre… y si piden la baja se libran de pagar la mitad de la cuota, luego ya tenemos una norma de la JD que discrimina a unos socios de los otros.

Esta es la carta en la que solicito el reingreso:

29/6/2013

Al Presidente de la URE:

Estimado presidente, tras leer tu carta a los presidentes de CT y tu oferta a aquellos socios que se pueden haber ido por disconformidad con la política social, o, como es mi caso, por cuestiones de salud, y confiando en que la frase: “A los que por alguna circunstancia os fuisteis y podáis leer esto, os invito a volver con nosotros” comprenda un deseo sincero, sirva este correo electrónico como solicitud expresa de mi deseo de volver a lo que considero que es mi casa a la que le he dado, es mi sentimiento, los mejores años de mi vida activa.

Dado que en enero de este año aboné la integridad de mi cuota social y por lo tanto tengo cubierto ese compromiso hasta diciembre, estas semanas que he permanecido como baja espero que se den por no existentes y, si la salud no me falla (algo que lamentablemente no puedo garantizar) y llego a enero del próximo año, mi cuota del 2014 significará que, en ese deseo que expresas de que “todos seamos URE” y que todos “tiremos del carro”, el primer y primordial impulso: contribuir con la parte alícuota a la financiación del colectivo, se cumpliría. Del resto de tus buenos e ingenuos deseos sólo añadir que veo muy complicado que 9.000 socios administren, gestionen y presidan la URE. El Estatuto reserva esas funciones y atribuciones, y, no olvides, responsabilidades, al presidente y en un segundo escalón a los miembros de la JD, cada cual en lo que el RRI determina. Insisto: las funciones del presidente las fija el Estatuto (derivadas de la LODA) y las de los directivos el RRI.

Aunque, crítico, no menos que tú lo fuiste cuando yo era presidente, no te faltará mi apoyo, que en ningún caso será un “si a todo”.

73.- Gonzalo Belay Pumares.- EA1RF.

Dadas las fechas hay que suponer que el presidente estaba de vacaciones, y, por otro lado, el automatismo de la norma tampoco necesitaba de mayores protocolos. Entendí que retornaba a mi condición de socio en plenos derechos… aunque esperaba que de la misma manera que cuando comuniqué mi baja, “tesorería” me hubiese confirmado esta circunstancia. Semanas más tarde recibí esta carta del presidente Fernández:

(Continuará…)

 

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